PERÚ
La sorpresa de Alan García, lo más relevante en una primera vuelta sin incidentes
Por Henrique García Facuriella
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Internacional03-06-2001
Alejandro Toledo, el cholo, no consiguió su objetivo de proclamarse presidente después de la primera vuelta, al conseguir poco más de un tercio de los votos. Además, ni el hecho de que su rival en la segunda vuelta sea Alan García ni que ésta se celebre casi dos meses después de la primera llamada a las urnas, favorecen a la candidatura de Perú Posible. Aunque los sondeos le concedan la victoria en la segunda vuelta, Toledo está acusando los casi dos años en la primera línea de la política peruana.
Aparte de la sorpresa protagonizada por Alan García, los únicos incidentes de cierta gravedad durante la jornada electoral del 8 de abril fueron el ataque de la organización terrorista Sendero Luminoso a un destacamento militar situado en Mercedes Locro, en la región amazónica de Perú, -durante el que resultó herido un soldado- y la muerte de un soldado en uno de los colegios electorales al dispararse su propia arma. De menor importancia fue la demora en la apertura de algunas mesas electorales, lo que se solucionó sin que ocasionara mayores complicaciones. Durante todo el día, fuerzas del Ejército y la Policía se encargaron de vigilar los colegios con el fin de evitar cualquier conflicto. Además, tanto observadores internacionales como de la ONG peruana Transparencia vigilaron para que las votaciones se desarrollaran normalmente y de acuerdo a los procedimientos democráticos. De hecho, la impresión de los electores era que se podía votar con libertad. El clima de tranquilidad que rodeó la primera vuelta se vio alterado únicamente por los vladivídeos difundidos el día 6 de abril, en los que se podía ver una reunión de 1999 donde los principales mandos militares y policiales se comprometían a defender de forma corporativa el autogolpe impulsado por Fujimori en 1992. Dicha reunión se inscribía dentro de la operación de apoyo al régimen diseñada por el entonces jefe de los servicios secretos peruanos, Vladimiro Montesinos.