La UNESCO declaró, el pasado jueves, a las ciudades jiennenses de Úbeda y Baeza Patrimonio de la Humanidad por “su dualidad urbana y unidad cultural”. Ambas son la cuna del Renacimiento andaluz, además de contar con construcciones que datan de la época árabe, en el siglo IX, y de la posterior Reconquista en el siglo XIII, llevada a cabo por Fernando III El Santo.
Parece una paradoja que, después de la destrucción de las obras de arte de este valle por parte de los talibán, la UNESCO decida declararlo Patrimonio de la Humanidad.
El Museo Arqueológico de Bagdad abrió sus puertas durante unas horas para mostrar algunas de las obras más importantes que se conservan de la antigua Mesopotamia.