EMPRESAS
La Comisión Europea pide la retirada de las condiciones impuestas a E.ON
Por Elena De Román Martín
3 min
Economía10-09-2006
La batalla por Endesa continúa, cada vez más polémica y con más actores en este culebrón. Ahora, la Comisión Europea (CE) ha declarado que no va a ceder ni un milímetro en torno a la OPA de E.ON sobre Endesa.
Si a finales de julio la Comisión Nacional de Energía (CNE) aprobó la OPA, pero con restricciones, ahora Bruselas, tras un análisis preliminar, ha avisado a España de que la mayoría de las condiciones vulnera la normativa comunitaria. En algunos casos, porque las considera excesivas, y, en otros, porque se inmiscuyen en materias que son competencia de la Comisión Europea. Concretamente, en opinión de Bruselas, las exigencias de la CNE violan las reglas europeas sobre libre movimiento de capitales y libertad de establecimiento. La Comisión Europea cree que las imposiciones del regulador español no se justifican por la seguridad pública y no son necesarias ni proporcionadas para la protección de ésta. Bruselas ha dejado claro que es exclusivamente de su competencia la regulación de dimensión comunitaria, sobre la que los estados miembros no pueden aplicar su legislación nacional. Asimismo, tampoco pueden adoptar medidas para prohibirla o perjudicarla, excepto si son para proteger intereses distintos a la competencia y son necesarias y proporcionadas, además de compatibles con la normativa europea. La seguridad pública, la pluralidad de los medios y las reglas prudenciales son los únicos intereses considerados legítimos por Bruselas e, incluso en esos casos, las medidas deben ser proporcionadas y compatibles con las leyes europeas. El vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, ha afirmado que la CNE deberá retirar algunas de las condiciones impuestas a E.ON, ya que pertenecen al terreno comunitario y no pueden mantenerse, aunque “no son todas”. Negociaciones entre Madrid y Berlín Respecto a la cumbre bilateral que mantendrán los gobiernos español y alemán en Meesburg (Alemania), Bruselas ha advertido que cualquier acuerdo entre Berlín y Madrid requerirá su visto bueno, además de recordar que este tipo de pactos bilaterales amenazan al mercado único. El portavoz de la Comisaría Europea de Competencia, Jonathan Todd, ha declarado que “si los estados miembros interpretan y resuelven los asuntos de derecho comunitario sobre una base bilateral, existe el riesgo de que el mercado único y la UE en su conjunto se suman en el caos”. Las reacciones no se han hecho esperar. Así, el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha asegurado que España es “un país abierto” y que habrá una solución al caso, y rechazó las críticas que ha formulado la Comisión Europea a las condiciones que ha puesto España a la fusión. “Bruselas no tiene por qué entender todo lo que pasa. Desempeña su papel, se atiene a las reglas y toma decisiones. La realidad es más compleja”, agregó. Mientras, el portavoz parlamentario del PP, Eduardo Zaplana, ha avisado de que el Gobierno español estaría incurriendo en un delito de prevaricación si fuera cierto que el Ejecutivo está negociando la OPA sobre Endesa con la empresa alemana E.ON. A su juicio, el Ejecutivo se está inmiscuyendo en el ámbito empresarial, “cumpliendo un papel que no es el suyo en perjuicio de los accionistas”. Sea como fuere, lo cierto es que la Comisión podría llegar a concluir que España ha violado el reglamento europeo de concentraciones (el artículo 21 de esta norma) y solicitar la retirada de las condiciones incompatibles con la legislación comunitaria, una medida que sería vinculante para las autoridades españolas. Ahora hay que esperar a la respuesta definitiva de la CE tras recibir la contestación del Gobierno español, que tendrá lugar el próximo 26 de septiembre.