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SALUD

La mayor pandemia del planeta se combate con una vida saludable

Por Elena R. BlázquezTiempo de lectura2 min
Sociedad06-09-2006

Tan rudimentaria como medirse la cintura es la técnica más sencilla para comprobar el riesgo de enfermedad cardiovascular. También es sencilla la prevención de las cardiopatías, pero exige modificar algunos hábitos para llevar una vida sana.

Si comenzamos por los más pequeños, es importante estimularlos en la práctica de deportes y cuidar su alimentación, pues conviene recordar que España es el segundo país europeo con mayor tasa de obesidad infantil. También la industria alimenticia debería regularse, con la utilización de aceites más saludables en las comidas preparadas y el diseño de raciones más discretas. En la alimentación casera, es muy beneficioso utilizar aceite de oliva virgen, consumir abundante pescado, frutas y verduras, y preparar los alimentos cocidos o al horno, mejor que fritos. Asimismo, es importante limitar el consumo de dulces y de sal. En cuanto a las bebidas, un vaso de vino al día o una cerveza son saludables pero superar los 50 gramos de alcohol al día puede deteriorar el hígado. Además hay que completar la dieta sana con ejercicio: treinta minutos diarios de actividad física son suficientes para reducir los riesgos coronarios. También es recomendable reducir o eliminar el consumo de tabaco y medir, al menos una vez al año, la presión arterial. Sin olvidar el volumen de la cintura: la grasa abdominal interfiere en los procesos del organismo y libera moléculas perjudiciales para la salud. Así, el límite saludable de la medida de la cintura son 103 centímetros para los varones y 85 las mujeres. Estos hábitos son el mejor remedio contra la peor pandemia con la que se enfrenta la humanidad, sin diferencias entre países desarrollados y subdesarrollados. Es la conclusión a la que han llegado en el Congreso Mundial de Cardiología, celebrado en Barcelona entre el 2 y 6 de septiembre. Los cerca de 3.000 asistentes se han puesto de acuerdo en que la prevención y la detección temprana son las mejores armas para luchar contra las enfermedades cardiovasculares. Valentín Fuster, presidente de la Federación Mundial del Corazón, advierte de que, de lo contrario, los servicios sanitarios se saturarán y los tratamientos contra las patologías cardiovasculares serán cada vez más caros y complejos, aunque no necesariamente más eficaces.

Fotografía de Elena R. Blázquez