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![]() En 1986 y en 1987, la joven democracia argentina aprobó las leyes sobre Obediencia Debida y de Punto y Final. Razón por la que la justicia de este país no puede mover un dedo contra los responsables de las torturas y de las muertes durante la dictadura. Recordad los vuelos de la muerte. Llenaban los aviones de presos políticos. Les drogaban y les arrojaban del avión en alta mar, para que fueran pasto de los tiburones. En la guerra de las Malvinas entre Argentina y el Reino Unido, Alfredo Astiz, ese machote que asegura estar preparado para matar a cualquiera; que cree que es el mejor de su oficio; que defiende los crímenes de la dictadura y que asesinó a bebés, fue el primer oficial en rendirse sin disparar un sólo tiro. A este valiente le faltó gritar "mama pupa". En Argentina sus declaraciones han producido una autentica convulsión. No en vano durante la dictadura murieron, según las asociaciones de derechos humanos, 30.000 personas. Y encima los que han sobrevivido tienen que aguantar los comentarios socarrones e inmundos de este personaje. Al hablar de este "Angel de la Muerte" me siento mas hiena que ser humano. (Director de "Curso del 98", EUROPA F.M. -91.0 en Madrid-) ![]() Y en esto se encendió la bombillita de los tebeos y el espejo dijo: "Las demandas de los americanos contra las tabaqueras..." "Gracias, espejito, te debo una convidada, no veas lo famoso que me voy a hacer, con la ola antitabaco que nos invade..." Y dicho y hecho. El letrado Circac bajó a la calle y buscó a la primera viuda de enfermo de cáncer de pulmón que pasaba por allí, que fumara negro español, no rubio americano, porque se trataba de liarla aquí contra Tabacalera, no contra la Phillips, que eso lo lleva el despacho de Garrigues... Y he aquí que encontró a Africa Pulgar, viuda de Emilio Caramaña, a quien el cáncer quitó de los afamados productos de Tabacalera S.A. Hala, esto es América. Y ahí lo tienen al letrado Cirac, que no sé si tendrá maña para que a la señora viuda de Caramaña la Tabacalera le suelte los 60 millones que pide, pero que de momento desbancó a Mar Flores en el día de sus exclusivas. Ponías una radio y un telediario y, una de dos, o Mar Flores o abogado Circac, qué famoso se va usted a hacer... Porque lo de ganar el pleito es ya otra cosa. En todas partes decía que es muy difícil que la demanda prospere... Y si no va a prosperar, ¿para qué monta usted este circo, señor Circac? ¿No piensa usted en las muchas (vanas) esperanzas que su circo habrá levantado entre otras viudas y huérfanos del tabaco? Ay, con qué alegría se anuncian aquí los remedios contra el cáncer o las indemnizaciones sobre sus causas... (ofrecido también en EL MUNDO: 18-1-1998) ![]() |