Pese a los líos con el dopaje, que dejaron muy tocado al Tour de Francia a dos días del comienzo de la competición, el ciclismo acabó fortalecido tras la llegada del pelotón a los Campos Elíseos. El triunfo de Floyd Landis, con valentía y sufrimiento, ha devuelto al deporte de la bicicleta el espectáculo que había perdido con el control absoluto de Lance Armstrong. Los españoles Óscar Pereiro, finalmente segundo, y Carlos Sastre, cuarto, colaboraron en gran medida para recuperar la atención del público tras quince años de dominio de Miguel Induráin y Lance Amstrong.
Nunca había competido en Laguna Seca, pero no importó: Daniel Pedrosa se subió a las barbas de todos y fue segundo, sólo por detrás del local Nicky Hayden. Valentino Rossi volvió a remontar, pero una rotura de motor le hizo marcharse de vacío.
Tiger Woods volvió a competir al nivel que le hizo merecedor del calificativo de extraterrestre. El estadounidense derrotó a todos sus rivales con una asombrosa facilidad y demostró que aún le queda mucho juego que ofrecer. Sergio García pudo haberle hecho competencia, pero una mala última jornada privó al castellonense de sus opciones.
El argentino José Acasuso no puso nada fácil el primer título de David Ferrer tras cuatro años. Además, James Blake se impuso en Indianápolis a Andy Roddick y el serbio Novak Djokovic se estrenó en Amersfoort a costa de Nicolás Massú.
Juan Carlos Higuero recuperó, después de dos años, el título de Campeón de España. El burgalés, junto a Sergio Gallardo y Arturo Casado, intentará doblegar al ucraniano Ivan Heshko en el Europeo de Gotemburgo.