El Gobierno de Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP) firmaron la semana pasada la retirada israelí de Jericó y la transferencia de su control a los palestinos. Este hecho se suma a la relativa calma existente en la región y a la próxima retirada de Israel en Gaza.
Así lo estipula la nueva Ley Antisecesión aprobada en la Asamblea Nacional Popular celebrada en el Gran Salón del Pueblo de Pekín. El Gobierno chino blinda así el campo de acción de Taiwán, que lleva buscando su independencia permanente desde 1949.
Por Alemania, nación responsable del genocidio, acudió el ministro de Exteriores, Joschka Fischer, quien aseguró que su país "no puede olvidar nunca su responsabilidad" en la muerte de seis millones de judíos.
Al menos 19 de los 23 presos abatidos para poner fin al motín eran presuntos miembros de Abu Sayyaf, el grupo guerrillero filipino ligado a la red terrorista Al Qaeda, que protagonizó el pasado lunes uno de los peores sucesos cometidos en Filipinas.