PARTIDO POPULAR
Oro en la carrera de la sucesión

Por Raúl Romero Martín
2 min
España31-08-2003
El vicepresidente Mariano Rajoy es el ganador de la carrera sucesoria abierta por el presidente del Gobierno, José María Aznar, en el XIV Congreso del PP, en enero de 2002, cuando, cumpliendo con lo prometido, anunció que no se presentaría a la reelección. La Junta Directiva del PP, integrada por 563 miembros, tiene la última palabra.
Se desveló la incógnita. Ni Rato, ni Acebes, ni Mayor Oreja y tampoco Zaplana o Alberto Ruiz-Gallardón. Rajoy ha conseguido el oro en las Olimpiadas de la sucesión. El vicepresidente partía como favorito seguido del ministro de Economía, Rodrigo Rato, y el del Interior, Ángel Acebes. Mariano Rajoy, gallego de 48 años, ha adelantado incluso al alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón. El presidente del Gobierno abría la tarde del sábado en La Moncloa su cuaderno azul ante la atenta mirada de Rodrigo Rato, Jaime Mayor Oreja y Mariano Rajoy. José María Aznar se marchó de vacaciones con los deberes hechos sobre el guión de la sucesión. Su decisión, prevista para ser anunciada a finales de septiembre, se adelantaba primero al lunes; pero finalmente era a mediodía del sábado cuando Mariano Rajoy, ministro de la Presidencia y portavoz del Gobierno, se convertía en el nombre que ponía fin a tanto desvelo. Tras el almuerzo en La Moncloa el sábado, el presidente y Rajoy se desplazaron a la finca de Quintos de Mora (Toledo) para diseñar los cambios en la dirección del PP y en el Ejecutivo. Aznar seguirá siendo el presidente del PP hasta el próximo congreso de los populares en enero de 2005. Pero el martes la Junta Directiva Nacional debatirá y votará al nuevo candidato. Una vez aprobada su candidatura, Rajoy dejará la vicepresidencia para tener "manos libres y poder" y se convertirá en secretario general del Partido Popular, cargo que ocupaba Javier Arenas, quién se hará cargo de una Vicesecretaría General. Rajoy contará con el apoyo unánime de su partido en el camino a La Moncloa. Rodrigo Rato advertía: “Tenemos que volcarnos con Mariano, ahora hay que trabajar más que nunca que las elecciones no se ganan solas”. El líder de la oposición, José Luis Rodríguez Zapatero, se mostraba “muy contento” con Rajoy como adversario y aseguraba: “Ahora comienza la verdadera carrera”. El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, está convencido de que “el bajo perfil del candidato permitirá a Aznar mantener las riendas entre bambalinas”. Para Iñaki Anasagasti (PNV) “Aznar y Rajoy son como Pepsi y Coca-Cola. Además era el candidato más cómodo". Sin embargo, José María Mur, del Partido Aragonés, cree que “es el mejor candidato que el PP tiene para concurrir a las próximas generales”. Mariano Rajoy, número uno en el podio, cuenta con la ventaja de “caer bien a los suyos y los de enfrente”. Sobre todo, a Aznar, que ve en Rajoy a “un buen administrador y perfecto conocedor de la burocracia”.