LIBERIA
El exilio de Taylor pone punto y final a 14 años de guerra civil
Por Ángela González
2 min
Internacional31-08-2003
"Mejor el diablo conocido, que el ángel por conocer". Fiel a sus palabras, el que fuera nombrado en 1997 presidente de Liberia para un mandato de seis años, ha hecho de Liberia un infierno. Charles Ghankay Taylor, en su huida hacia Nigeria, deja tras de sí más de 200.000 personas asesinadas y otras 800.000 forzadas a salir de un país cuya población no alcanzaba los tres millones de habitantes.
El pasado 11 de agosto, Taylor inició su exilio en Nigeria, en una lujosa residencia en la localidad de Calabar, cerca de la frontera con Camerún. El ex dirigente liberiano finalmente cedió ante la presión internacional y dimitió en virtud de un acuerdo de paz, auspiciado por los catorce países que integran la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO). Estados Unidos y los países de África Occidental esperan que la partida del ex presidente sirva para traer la paz a Liberia. Por su parte, Taylor está convencido de ser la víctima de una conspiración encabezada de Estados Unidos, país que, según él, apoya a los rebeldes del grupo Liberianos Unidos por la Reconciliación y la Democracia (LURD), motivo que le forzó a abandonar la Presidencia. "He decidido partir porque por primera vez en la historia, casi del mundo, Estados Unidos está usando alimentos y otras cosas como un arma contra el pueblo liberiano". Taylor, repudiado por la comunidad internacional y en busca y captura por orden del Tribunal especial de Sierra Leona, se refugia en Nigeria, cuyo Gobierno ya ha anunciado que no lo entregará a las autoridades del país vecino. Mientras tanto, la diezmada población liberiana ha depositado sus esperanzas en un acuerdo de paz global firmado en Accra una semana después de que Taylor abandonara el país, que pone fin a 14 años de guerra civil en Liberia y que debería contribuir a normalizar la situación en Monrovia. Ese acuerdo global de paz, que incluye la formación de un gobierno interino para dirigir el país, fue firmado Accra (Ghana) en presencia del presidente del país, John Kufuor, quien, asimismo, es el titular de turno de la CEDEAO. Los protagonistas de este acuerdo han sido los representantes del Gobierno liberiano actual, encabezado por el presidente Moses Blah, y los de los dos movimientos rebeldes, LURD y el Movimiento por la Democracia en Liberia (MODEL), que controlan cuatro quintas partes del país. El Gobierno Nacional de Transición de Liberia (NTGL) estará compuesto por un presidente y vicepresidente y 76 ministros y viceministros. El considerable tamaño del nuevo Gabinete se debe a que las carteras serán ocupadas por 12 candidatos del Gobierno de Blah y el mismo número para el LURD y el MODEL, 18 para los partidos políticos, siete para la sociedad civil y 15 para la misma cantidad de distritos del país. Mientras tanto, Blah, ha expresado su preocupación ante la reanudación de los combates entre los dos grupos rebeldes y el Ejército, ya que hacen peligrar el aún frágil acuerdo.