REINO UNIDO
Blair niega su implicación en la manipulación de los informes sobre Iraq
Por Isabel A. Vega
2 min
Internacional31-08-2003
Durante la pasada semana se han sucedido las comparecencias ante el Alto Tribunal de Inglaterra y Gales para esclarecer el suicidio del científico David Kelly y la posible implicación de las altas esferas de la política británica.
David Kelly informó de manera confidencial a la BBC, de unas supuestas irregularidades en los informes sobre el potencial armamentístico iraquí que Blair presentó como argumento para entrar en conflicto con Iraq. En un principio, su nombre permaneció en el anonimato, pero poco después una filtración a la prensa le puso en las portadas. Su cuerpo fue hallado en una zona boscosa cercana a su domicilio con aparentes signos de haberse suicidado. Ahora, el Alto Tribunal de Inglaterra y Gales con el juez Lord Hutton a la cabeza, intenta esclarecer los hechos y averiguar si hubo responsabilidad política directa en la presión que llevó a Kelly a suicidarse. Como trasfondo, se encuentra el supuesto “maquillaje” al que fueron sometidos los documentos presentados por Tony Blair. En esta línea se sucedieron la semana pasada las comparecencias, entre ellas las de Geoff Hoon, Ministro de Defensa, y la del propio Tony Blair. Hoon, negó ser parte de una “conspiración” por parte del Gobierno para desvelar el nombre de Kelly, y afirmó haber hecho cuanto pudo para que el científico fuera tratado de forma justa. "Si usted sugiere que existieron esfuerzos deliberados aquí (en el ministerio de Defensa) para identificar al doctor Kelly, le diré que es absolutamente falso", afirmó Hoon. Respecto a la manipulación de las informaciones sobre Iraq, reconoció haber visto dos borradores, respecto a los cuales no propuso modificación alguna, negando así que su ministerio fuera responsable de la supuesta manipulación. Por su parte, Blair declaró que si fuese cierto que había manipulado los informes sobre Iraq, ya habría dimitido, y puso en el punto de mira en Alistar Campbell, responsable de comunicación de Downing Street, al afirmar que ayudó en la presentación del dossier haciendo sólo modificaciones en la presentación, y no en el contenido. Lo que si asumió fue “toda la responsabilidad” respecto a la filtración del nombre de Kelly al comunicarlo a las comisiones parlamentarias que investigaban la guerra de Iraq. La prensa británica considera que los primeros en dimitir serán Campbell y Hoon, este último, como cabeza de turco.