CRISIS BANCARIA
Eurobank, al borde de la quiebra
Por Ana Romero Vicente
2 min
Economía31-08-2003
El 25 de julio el presidente de Eurobank, Eduardo de Pascual, solicitaba al Banco de España que interviniera en su entidad por estar en inminente quiebra. Al organismo emisor español esto no le pillo de improviso: en octubre del 2002 él mismo había sancionado sin multa a Eurobank por no dotarse de suficientes provisiones. La sorpresa fue para los demás.
La crisis financiera de Eurobank desde finales de julio, por tanto, ya era pública, aunque no notoria. La difusión de la noticia de que este banco estaba a punto de hundirse fue prácticamente nula. De sus 68.000 clientes, sólo algunos de ellos se enteraron de esta noticia y pudieron rescatar su dinero. El resto, la gran mayoría, probablemente siguieron disfrutando de sus vacaciones sin saber que sus ahorros podían desaparecer en la nada. Pero, ¿cómo sospechar?, se preguntan ahora muchos clientes. Imposible hacerlo cuando Eurobank, hacía sólo un mes, había estado anunciando a bombo y platillo depósitos con la suculenta rentabilidad del seis y siete por ciento. Cómo imaginarlo cuando, incluso el día 24 de julio, sus sucursales seguían admitiendo ingresos. Así que la mala noticia no llegó a sus oídos hasta el 18 de agosto, día en el que muchos de los que se acercaron a su banco de confianza encontraron sus puertas cerradas a cal y canto. Eurobank ya no tenía nada que ofrecer a sus clientes. Se había quedado sin liquidez. Sólo había podido devolver, a los afortunados que sí se enteraron, 69 millones de euros, un tercio de los 221 millones de euros que en total gestionaba. De forma paralela, el Banco de España había logrado convencer a Eduardo de Pascual de que efectuara una ampliación de capital sobre el banco que preside. A principios de agosto se fijo ésta en 6,5 millones de euros: así se sobreentiende que desechaba su plan inicial de declarar en quiebra a Eurobank. Sin embargo, poco después, De Pascual se retractaba y anunciaba proseguir con la declaración de quiebra. Él, con potestad de hacerlo, pues de forma directa e indirecta cuenta con cerca del 80 por ciento del accionariado, tenía en contra al 15 por ciento de accionistas minoritarios que, agrupados y convencidos de la existencia de un agujero patrimonial, defendían la ampliación. El 25 de agosto se convocó una junta extraordinaria de accionistas y la sorpresa llegó de la mano de De Pascual. Cual veleta al viento volvía a retomar la idea de no liquidar el banco: ahora proyecta que se sanee con la entrada de otra entidad bancaria en su capital. A la espera de que esto ocurra, Eurobank mantiene su intención de suspender pagos, por lo que el Banco de España ha solicitado al Fondo de Garantía que reingrese a los clientes su dinero. La cantidad máxima de devolución fijada por ley es de 20.000 euros, una tragedia para muchos que tenían mucho más en sus cuentas. Por el momento, Eurobank esta siendo investigado por el Banco de España. El entramado de empresas que están asociadas con esta entidad levanta muchas sospechas de posibles negocios fraudulentos: Eurobank vendía a sus clientes productos de tres mutuas de seguros que, a su vez, son accionistas de peso de este banco y, además, consta que hubo precipitados desvíos de dinero a fondos de inversión y a otras compañías, cuya legalidad deberá esclarecerse.