CINE
La estrella Imperio Argentina muere retirada del cine
Por Eduardo Iglesias
2 min
Espectáculos24-08-2003
Ella fue la reina del espectáculo en la España de los años 30. En la época dorada del cine español fue la intérprete más famosa, encumbrada en los dramas y musicales de Florián Rey. Nunca dejó de ser grande, aunque ya hacía más de diez años que había abandonado el cine, pero el espectáculo no le había abandonado a ella.
Las muestras de dolor han sido numerosas por toda España, pero en especial en la Costa del Sol, donde había fijado su residencia. Allí vivía dedicada a su familia y a regentar una cadena de establecimientos de belleza. Todavía con 92 años seguía manteniéndose espléndida y sólo la edad y las consecuencias de una angina de pecho sufrida en enero pudieron acabar con ella. A pesar de ello, murió "cantando", según su familia. La vena artística le llegó directamente de sus padres, que eran guitarrista y actriz. Precisamente nació en Buenos Aires (Argentina) durante una gira de éstos por el país. Su nombre artístico, que empezó a acuñar en los años 20, le viene de su lugar de nacimiento y de la cupletista Pastora Imperio, junto a la que comenzó su carrera con sólo siete años. Después de sus inicios en el teatro, el director de cine Florián Rey, uno de los más importantes de entonces, la llamó para trabajar con él. Su primer papel fue el éxito La hermana San Sulpicio en una primera versión muda. Al lado del director marchó a los estudios de Paramount Pictures en Joinville (Francia), donde empezó a cobrar importancia internacional y trabajó con personajes de la talla del tanguista argentino Carlos Gardel. Junto a Rey filmó sus títulos más importantes, Nobleza baturra y Morena clara. Después ambos fueron llamados a Alemania para trabajar en los estudios de la UFA, la compañía que monopolizaba el cine alemán en los años 30 y que dependía directamente de Joseph Goebbels, ministro nazi. Siempre se ha hablado de la fascinación que causó Imperio en el propio Goebbels y en Adolf Hitler. Allí rodó, entre otros títulos, Carmen la de Triana. En la inmediata posguerra Imperio Argentina siguió haciendo cine, aunque cada vez de un modo menos constante. A partir de los años 50 su presencia en la gran pantalla se dio con cuentagotas con apenas cinco títulos en treinta años. En 1987 se retiró con El polizón de Ulises, aunque no sin antes haber entregado al público su último gran trabajo en Tata mía, de José Luis Borau.