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FÚTBOL

División de opiniones en la Liga

Por Roberto J. MadrigalTiempo de lectura2 min
Deportes25-08-2003

La negociación de los nuevos contratos con las televisiones ha sido dura y larga, hasta el punto de amenazar y aplazar el comienzo de la Liga. La cotización a la baja de los operadores obligó a los clubes menos poderosos a aliarse para conseguir un precio más alto por los derechos de las tres próximas temporadas: finalmente, 264 millones de euros.

La deuda de 1.650 millones de euros –casi 275.000 millones de pesetas– que reconocieron los clubes al término de la temporada anterior hizo saltar las alarmas en la Liga de Fútbol Profesional (LFP). La renovación de los derechos televisivos por parte de los operadores, en consecuencia, pasaba a ser clave para paliar los números rojos de buena parte de los clubes de Primera y Segunda División. Los más perjudicados propusieron una serie de medidas: un reparto mayor de los ingresos de las quinielas, e incluso ayudas fiscales. Sin embargo, se encontraron con que un grupo de clubes de Primera División –el llamado G-12– habían vendido individualmente sus derechos de las próximas temporadas. De este modo, el denominado G-30, conscientes de su menor valor en el pay per view –tan sólo el Real Madrid, el Barcelona y el Atlético de Madrid han rentabilizado la inversión en el pago por visión con la venta de partidos en taquilla–, optó por negociar en bloque la venta de sus derechos. Aunque sólo un pequeño grupo de clubes, encabezado por el representante del Deportivo Alavés, (…), planteaban negarse a comenzar la Liga hasta que los operadores subiesen su oferta, los demás clubes se solidarizaron con el plante con vistas a conseguir unos ingresos más altos. La situación se enquistó por una diferencia de nueve millones entre la cantidad que ofrecía Sogecable –256 millones de euros– y lo que pedían los clubes. Finalmente, en tanto que la postura de los clubes no podía salir adelante, se ha alcanzado un acuerdo por el que el operador pagará 264 millones de euros por la adquisición de los derechos de las temporadas 2003-2004 a 2005-2006. La cantidad para la primera temporada permanece inalterada, 84 millones de euros, pero Sogecable incrementará el desembolso para las siguientes a razón de cuatro millones por temporada, hasta 88 y 92 millones, respectivamente. Lo que ha quedado claro es la división entre los clubes: los más poderosos abogan por un modelo de gestión en el que cada club perciba de los derechos televisivos lo que genere por sí mismo, que los votos en la Asamblea de la LFP sean por presupuesto y que los clubes controlen los comités de competición y arbitrales –dependientes actualmente de la Federación Española–. Los clubes modestos piden un reparto equitativo de los derechos televisivos, un voto por cada club en la Asamblea y la conversión en sociedades anónimas de los clubes que aún no lo son: Real Madrid, Barcelona, Athletic de Bilbao y Osasuna.