INMIGRACIÓN
Interior responde a las críticas sobre los inmigrantes
Por Marina Cortazar
2 min
España11-12-2014
Ante las múltiples críticas que ha recibido el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, por parte de diferentes instituciones nacionales y europeas, así como por la Iglesia y más de cien ONG sobre la ilegalidad de las devoluciones en caliente de los inmigrantes, ha respondido que si le facilitan una dirección donde “esa pobre gente se les vaya a dar manutención y trabajo”, les envía para allá. Además, ha afirmado que nadie les ha otorgado una solución distinta al problema.
Jorge Fernández Díaz ha declarado respecto a los inmigrantes que viven en el monte Gurugú, en una entrevista concedida a Antena3, que “si me dan la dirección donde a esa pobre gente los podemos trasladar y garantizan su manutención y que les dan trabajo le aseguro que les enviamos. Pero hay mucha hipocresía”. De esta forma Fernández respondía a quienes han criticado la devolución en caliente de los inmigrantes a Marruecos cuando éstos son interceptados saltando las vallas de Ceuta o Melilla. Esta práctica pretende ser legalizada a través de la reforma en el proyecto de Ley de Seguridad Ciudadana que el Congreso debe mandar al Senado para poder seguir con la tramitación. Asimismo, el ministro del Interior ha repetido que “desde despachos del Norte de Europa que no tienen este problema, desde el centro de Europa o desde otros lugares que dan lecciones de humanitarismo yo les diría que me den esa dirección y que enviamos a esta gente, eso sí, con el compromiso de que les van a mantener y que les van a dar un puesto de trabajo adecuado a su dignidad y a sus competencias”. Así pues, Fernández Díaz ha asegurado que “si el problema se resolviera cogiendo a esa pobre gente que está en el Gurugú delante del perímetro fronterizo de Melilla o fuéramos a Ceuta y cogiéramos a los miles de personas inmigrantes ilegales y los metiéramos en España y así arreglásemos el problema, le aseguro que yo lo hacía mañana”. El problema, según sus propias palabras, es que el efecto llamada serían de tal magnitud que centenares de inmigrantes que buscan un futuro mejor que el que tienen en sus países vendrían. Además, Fernández Díaz ha zanjado el tema explicando que él comprende estos dramas humanitarios, pero que no acepta que nadie considere que tiene unos sentimientos humanitarios superiores o inferiores a él, ya que no acepta lecciones de humanitarismo por parte de nadie. Por otro lado, el ministro del Interior ha asegurado que “si alguien tiene una solución distinta de la que nosotros proponemos para cumplir lo que dice la ley, que a España hay que entrar legalmente por los pasos fronterizos habilitados al efecto y no ilegalmente ni masivamente y en no pocas ocasiones violentamente; si alguien tiene una fórmula distinta de operar a como lo hace la Guardia Civil que nos lo diga. Hasta ahora nadie ha sido capaz de decírnoslo”. De la misma forma, ha explicado que el objetivo principal es garantizar la inviolabilidad de las fronteras, algo a lo que España tiene el derecho y el deber, con el aliciente de ser frontera exterior de la Unión Europea, “las fronteras delimitan el territorio y el territorio va íntimamente unido a la idea de soberanía. Tenemos el derecho y el deber de defender nuestra soberanía”.