La Ley de Partidos, a debate en el foro de Ibarretxe
Por Ana María Riaza
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España01-06-2002
Con el objetivo de "demostrar" que la reforma de la Ley de Partidos propuesta por el Gobierno central "es incompatible con la pluralidad", el foro de Vitoria llevaba a cabo su segunda reunión el pasado viernes, con la asistencia de todos los partidos e instituciones que actualmente conforman el panorama político vasco.
La nueva reunión de la asamblea no ha hecho más que corroborar las aspiraciones de su principal impulsor, el lehendakari vasco, Juan José Ibarretxe, a cerca de la posibilidad de encontrar soluciones, a través del diálogo, que palíen el terrorismo de la banda armada ETA en Euskadi. Con esto, y a petición del presidente de la Asociación de Municipios vascos, es posible que el foro solicite al Gobierno central la creación en Madrid de un lugar de encuentro para las fuerzas políticas similar al vasco. La asamblea, que transcurrió en un "tono mesurado", en palabras del presidente del Partido Nacionalista Vasco (PNV), Xavier Arzallus, remitirá en breve la propuesta al presidente del Gobierno, José María Aznar, a fin de que el diálogo y el entendimiento interpartidista vascos viajen hasta Madrid. La nota discordante de la jornada la ofrecía el representante del Partido Popular (PP) en el foro, Jaime Mayor Oreja, quien ha señalado que el análisis de la Ley de Partidos propuesto por el líder del PNV, no ha hecho más que alimentar "apariencias" y "espejismos" en torno a la reforma de ley propuesta por el Gobierno. Además, Mayor Oreja, que no ha apoyado la posibilidad de que se constituya una mesa de partidos semejante al foro de Ibarretxe en Madrid, se negó a firmar los acuerdos de seguridad sustentados por el resto de formaciones que conforman la mesa de Arkaute. El encuentro del viernes ha resultado ser la continuación del celebrado el pasado mes de febrero, cuando el foro de partidos impulsado por el lehendakari acordaba desarrollar dialógicamente un abierto abanico de iniciativas en pro de la libertad y la seguridad de todos los españoles, y muy especialmente, de los concejales amenazados por ETA.