REINO UNIDO
La Administración Bush planeaba invadir Irak antes del 11-S
Por Miguel Martorell
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Internacional24-11-2009
El director general de la Foreign Office británica -el equivalente al Ministerio de Exteriores- Peter Ricketts ha sido el primero en comparecer ante la 'comisión de la verdad' creada en Reino Unido para estudiar el papel del Gobierno británico antes y después de que se iniciara la guerra de Irak.
Según ha explicado Ricketts ante la comisión, a principios de 2001, antes incluso de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York, en la Administración de George W.Bush ya había voces que se planteaban invadir Irak. No era, sin embargo, el ánimo mayoritario de los políticos en Washington, como demuestra que Reino Unido en aquel momento decidiera dejar de centrarse en una hipotética invasión de Irak para endurecer la vía diplomática. No obstante, tras los atentados del 11 de septiembre, el planteamiento cambió por completo. "Los estadounidenses sugirieron que Irak podría estar en la agenda si se establecían vínculos entre Sadam y Al-Qaeda", ha señalado. Esta declaración demuestra que la Administración Bush se esforzó por introducir con calzador a Irak en su 'guerra contra el terror' para tratarlo en una segunda fase de la misma, siendo la primera la invasión de Afganistán. La estrategia comenzó a principios de 2002, cuando Bush se refirió a Irak como un país dentro de 'el Eje del mal'. Tan sólo un año más tarde, las tropas estadounidenses invadían el país mesopotámico bajo el pretexto de las armas de destrucción masiva, que se demostró falso. Los comparecientes ante la comisión han revelado que en un principio Reino Unido no barajó el cambio de regimen en Irak por tratarse de algo al margen de cualquier tipo de legalidad, aunque parece que posteriormente se cambió de opinión. Además, han puesto sobre la mesa las quejas de los altos mandos militares británicos, que denunciaron que el Gobierno no les dejó prepararse lo suficiente para la guerra que se aproximaba para evitar levantar sospechas en la comunidad internacional. La comparecencia de Ricketts y otros dos expertos ha inaugurado la primera sesión de la 'comisión de la verdad' que pretende estudiar el papel que jugó el Gobierno británico antes y después de la invasión de Irak. John Chilcot, presidente del órgano, se ha esforzado por dejar claro que los componentes de la comisión son "apolíticos" y que tratarán de investigar con "rigor" y transparencia lo que sucedió. Sin embargo, y aunque entre las comparecencias previstas se encuentra la del ex primer ministro Tony Blair, la comisión ya ha sido objeto de críticas por parte de los que se opusieron a la guerra desde el principio y que consideran el órgano un movimiento de enjuague. La principal crítica es la pausa que se tomará la comisión en sus trabajos a finales de febrero, tras la comparecencia de Blair, momento en el que Reino Unido irá a las urnas. Una coincidencia que muchos consideran controlada por el Gobierno laborista de Gordon Brown.