CIRUGÍA ESTÉTICA
Sanidad estudia medidas para mejorar la cirugía estética en España

Operación de cirugía estética en una clínica correctamente preparada
Por Carmen Rosa Fernández
2 min
Sociedad01-02-2002
La cirugía plástica ha saltado a la palestra del debate público desde que una joven, Deborah Catalán, muriera hace unos días mientras se sometía a una liposucción en una clínica clandestina de Madrid.
La clínica Icema, en plano barrio de Salamanca, fue precintada por la policía mientras el médico responsable, el argentino Gerardo Senderowicz, continúa en paradero desconocido. El facultativo que atendió a Catalán ya había sido denunciado en cuatro ocasiones por fallos en las operaciones. La reacción política no se ha hecho esperar y Sanidad pretende llevar a cabo una regulación legal de la medicina privada, que se incluirá en la ley de Coordinación que prepara el Ministerio. La ministra Celia Villalobos quiere también equiparar las disciplinas de cirugía estética y plástica, lo que ha provocado un intenso debate entre ambos colectivos ante la pregunta de quién está realmente capacitado para practicar cirugía estética en España. La ley española permite que cualquier persona que haya acabado la carrera se ponga a operar, aunque la mayoría de los 6.000 médicos que se dedican a la estética en España han pasado por cursos de formación en el extranjero al no existir esa especialidad. La Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética pide una Escuela de Cirugía Estética en España y se muestra contraria a las medidas de Sanidad, que prohibirán ejercer a cualquiera que no posea un título oficial y, según ellos, favorecerán los intereses de los cirujanos plásticos. Al otro lado están los cirujanos plásticos y la Asociación Española de Cirujanos Estéticos, que abogan por una base docente sólida en hospitales para poder ejercer y apoyan la equiparación de la plástica y la estética. En la Comunidad de Madrid, el Partido Popular ha presentado una propuesta no de ley en la Asamblea de Madrid para elaborar en seis meses un plan para identificar clínicas ilegales. Para ello han pedido la colaboración de ayuntamientos, colegios profesionales, asociaciones científicas y los propios pacientes, a los que se les insta a denunciar cualquier negligencia y comprobar el expediente del médico que les atienda.