LIBERTAD DE EXPRESIÓN
Putin cierra la única televisión contraria al Kremlin
Por Elena Villegas
2 min
Comunicación27-01-2002
TV6, la única cadena contraria a Putin después del cierre, el año pasado, de NTV, ha dejado de emitir. Fuentes del Kremlin señalan intereses económicos como el motivo que obligó a retirar la licencia de emisión; Berezovski, accionista mayoritario de TV6, cree que se debe a un reportaje sobre el FSB.
La televisión rusa TV6, opositora al gobierno de Vladímir Putin, dejó de emitir en la madrugada del 22 de enero. El Tribunal Supremo de Arbitraje ratificó, el domingo 27 de enero, la solicitud de cierre de un accionista minoritario por falta de solvencia económica por parte de la cadena, pese a que era rentable. Veniamín Yákovlev, el presidente del tribunal, ha afirmado que ha sido coaccionado por el Kremlin a la hora de dictar la sentencia, palabras que ha negado en público. El accionista mayoritario de TV6, Boris Berezovski, ha anunciado que recurrirá el caso ante el Tribunal Constitucional de Rusia y, si no queda otra opción, ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo. Por el momento, la mediación de Estados Unidos y la Unión Europea no ha obtenido resultado alguno. Berezovski considera que el cierre de la emisora se debe a la investigación que estaba llevando a cabo en torno al Servicio Federal de Seguridad (FSB) acerca de su presunta implicación en las explosiones de viviendas en 1999, que ocasionaron cientos de muertes. Por su parte, Nikolái Pátrushev, director del FSB, presenta a Berezovski como un destacado respaldo económico de los terroristas chechenos. Putin, según Serguéi Yushenkov, líder de la oposición, está haciendo efectiva la “doctrina de la seguridad informativa” con el objetivo de “construir un Estado policiaco-burocrático”. El asalto a la libertad de expresión y al derecho de los ciudadanos de estar informados es mucho más perjudicial en un país en el que los periódicos liberales, que cuentan con tiradas bajas y con problemas de distribución, no pueden hacer frente al poder de la televisión. Los trabajadores de la cadena de televisión del magnate Vladímir Gusinski, NTV, cerrada el año pasado por el Kremlin, se refugiaron en TV6; ahora, es la emisora de radio Eco la que abre sus puertas a los disidentes. Las cuatro emisoras televisivas de Rusia reciben el visto bueno de Vladímir Putin, quien intenta preservar la legalidad, pues, afirma, el cierre se debe a asuntos económicos. En medio de esta legalidad aparente, la Interpol recibió órdenes de extraditar a Gusinski y de detener a Berezovski. Ambos magnates se encuentran en el exilio.