BALONCESTO
El Tau secó a sus rivales en la Copa del Rey
Por Alejandro G. Nieto
3 min
Deportes22-03-2009
La emoción del mejor baloncesto del lado oriental del Atlántico alcanzó su máxima expresión en una Copa del Rey que se llevó el máximo favorito, el Tau de Vitoria. Los vascos demostraron que actualmente son el mejor equipo de España y sumaron su sexta corona copera tras doblegar a Pamesa, Barcelona y, finalmente, al Unicaja. Los de Dusko Ivanovic han alzado los dos títulos que han disputado esta temporada y aspiran a firmar un póker insólito si ganan también la ACB y la Euroliga.
Cuatro días de apasionante baloncesto tuvieron un colofón de lujo en una de las finales más igualadas y vibrantes disputadas en la historia de la Copa del Rey. Unicaja y Tau llegaron al momento decisivo muy inspirados y depararon un cerrado encuentro que tuvo que decidirse en la prórroga, con un fallo crucial de los malagueños en la última jugada. El Baskonia fue un merecido triunfador porque supo contener en todo momento a un rival muy ilusionado y motivado, porque mantuvo el orden y la frialdad hasta en los momentos más difíciles y porque, llegado el instante decisivo, superó las adversidades con valentía. Igor Rakocevic, que había sido el mejor de los suyos, y Tiago Splitter, el principal pilar vitoriano en la pintura, no pudieron disputar los últimos minutos al quedar eliminados por faltas. Pero los de Ivanovic, liderados por Mirza Teletovic (a la postre Jugador Más Valioso de la final), no se descompusieron. Apretaron más si cabe en defensa para anular Marcus Haislip, Robert Archibald y Joseph Gomis, los guías del Unicaja en la final, y se encomendaron a la clase de Pete Mickeal en ataque. Gracias a esa defensa llegaron los fallos finales de Gomis y un error decisivo de Archibald en la última jugada que decantaron la balanza a favor de los vascos. Pero, antes de la igualada final, el Tau ya había demostrado su poderío al superar las dos primeras rondas con un dominio incontestable. En las semifinales, su víctima fue el todopoderoso Barça de Xavi Pascual. Los azulgranas echaron de menos a sus hombres altos, que se dejaron intimidar por la contundencia de Splitter y la versatilidad de Mirza Teletovic. En defensa fueron incapaces de parar a un Rakocevic tocado por los dioses y lo pagaron cuando su rival se puso serio en defensa. Entonces, un parcial demoledor dejó el partido decidido con muchos minutos por disputarse. Sufrió más el Unicaja, que doblegó al Estudiantes, anfitrión y sorpresa positiva del torneo. Aunque no atraviesa por su mejor momento, el equipo colegial sacó su garra característica para intentar brindar una alegría a su afición. Pero en los instantes decisivos se notó quién está más acostumbrado a ganar: Haislip lideró la sentencia de un Unicaja que lució una mayor templanza. La Copa había comenzado con todo un plato fuerte, el Real Madrid-Barcelona, que al final no fue tan emocionante, pues los blancos fueron siempre a remolque de un equipo azulgrana muy superior en todos los aspectos. El acierto de Louis Bullock y la casta de Felipe Reyes y Sergio Llull fueron insuficientes contra el buen juego del Barça y los puntos de Juan Carlos Navarro. La épica remontada con la que el Madrid acostumbra a solucionar sus fallos no llegó en esta ocasión. Tampoco llegó la hazaña en el caso del Pamesa, que intimidó al Tau durante dos periodos pero después tuvo que inclinarse en reverencia ante el vendaval de juego vitoriano. Unicaja dejó en la cuneta a un Gran Canaria que, como casi siempre, se viene abajo cuando hay un título en juego. Mientras, el Estu apeló al orgullo para eliminar al anterior campeón, el Joventut, aunque luego no pudo prolongar su senda victoriosa.