JUSTICIA
Bermejo admite que no tenía licencia de caza y lo achaca a un despiste
Por Elena Sagredo
3 min
España20-02-2009
En plena época romana, la imagen de un alto representante político era protegida cuidadosamente casi más que su propio discurso intelectual. La mujer del César no sólo debía ser la mujer del político, sino que también debería aparentarlo. En pleno SXXI, en la España democrática , el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, debió olvidar lo de las apariencias y optó por irse de caza con personas pertenecientes a un órgano supuestamente independiente del Estado, como es el del poder judicial. Y además, sin licencia.
La cacería de Andujar en Jaén a la que Bermejo, y el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, fueron invitados, sigue proporcionando nuevos datos. Pese a indicar que no tiene nada que ocultar respecto a la cacería a la que acudieron el fin de semana del 8 de febrero, señaló que se han dicho muchas "mentiras". No hubo comida privada ni comida previa concertada en Talavera de la Reina. La comida fue con 60 unas personas. A su vez, acusó al Partido Popular de haber “manipulado un hecho neutro” para confundir con “una espesa cortina de humo y calibre grueso” sobre la “lucha interna” que está aconteciendo en el PP. Así, dictaminó y aconsejó al líder de la oposición, Mariano Rajoy, que en vez “de hablar de cacerías” debería “explicar qué es lo que pasa con esos hechos de corrupción” que tanto están afectando a los populares con la operación Gürtel. Aunque nadie del PSOE se mostró en contra de las actuaciones de Bermejo, lo cierto es que la vicepresidenta del Gobierno, Maria Teresa Fernández de la Vega, quiso unirse al concepto de “inoportuno” con el que calificó el propio titular de Justicia sus actos. Sin embargo, la polémica cacería no fue una, sino dos. Junto a Bermejo y Garzón también habría participado el Jefe de la Policía Judicial, Juan Antonio González, quien coordinó las operaciones que desmantelaron la supuesta trama de corrupción que salpica al PP. Pasaron el fin de semana en Ándujar y Navaltorno, donde el propietario de ésta última finca, Santiago Peralta, invitó a los tres a una de las más exclusivas de la Sierra de Andújar donde se cazan venados. El último día, el domingo, más caras conocidas se volvieron a reunir. Esta vez en la finca de Cabeza Prieta, propiedad de un empresario catalán. El coto estaba en Torres, el pueblo natal del juez Garzón, donde supuestamente se habrían alojado todos. En la batalla en contra de los jabalís, Bermejo y Garzón coincidieron con unas 50 personas entre las que también estaría la Fiscal de la Audiencia Nacional Dolores Delgado. Unas actividades que realizaron de manera “inoportuna” y también unas actividades que el propio ministro realizó sin licencia. En su defensa afirmó que las fincas de Jaén estaban "muy cerca de Puertollano" y no había "caído en la cuenta de que estaba en otra comunidad autónoma". Bermejo explicó sentirse “desolado” por la falta. Según dijo, tiene licencia “en casi todas las comunidades, pero no en Andalucía". Asimismo, el ministro también admitió que entre 2007 y 2008 cazó en la finca de Quintos de Mora pese a que se trata de una zona de patrimonio Nacional y tan sólo se puede acudir con invitación. Unos hechos que al ministro le han costado 1000 euros ( que es lo que le supuso un día de cacería, ya que al otro fue invitado) y una cantidad de reproches por parte de la oposición que han provocado la suspensión del Pacto por la Justicia por parte del PP por la imparcialidad y la inexistente división de poderes que ellos afirman. Además desde el PP también han solicitado la comparecencia del ministro en el Congreso para que explique estas cacerías.