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ELECCIONES GALLEGAS

Touriño y Feijóo buscan frenar la abstención tras unos sondeos ajustados

Por Alejandro RequeijoTiempo de lectura3 min
España15-02-2009

Lo que pase el próximo día 1 de marzo en Galicia, feudo arrebatado de los populares, puede servir para lavar la cara de un partido que últimamente enfrenta escándalo tras escándalo. Lo saben bien los socialistas, que buscan una reedición de su victoria apelando al futuro. Eso sí, los dos partidos tiran de pasado glorioso y han desempolvado a Felipe González y a Manuel Fraga para los mítines iniciales.

El CIS de pre-campaña no dio, precisamente, oxígeno al PP. Alberto Núñez Feijoo podría bajar un escaño más con respecto a 2005. Le quedarían 36. El socialista Emilio Pérez Touriño llegaría a los 27 representantes, dos más que en los últimos comicios. Junto con los 13 estimados del BNG, configurarían una nueva mayoría absoluta. La valoración de los líderes tampoco es muy halagüeña para el PP: Núñez Feijóo empata con el candidato del BNG, Anxo Quintana con una nota de 4,6. Pérez Touriño araña un 5,3 en la valoración de candidatos. Con este panorama, al que hay que añadir un 30 por ciento de indecisos y en torno a un 40 por ciento de abstención, los partidos no han dudado en sacar la artillería pesada desde el minuto uno de campaña. Primero con los respectivos líderes nacionales. El presidente del PP, Mariano Rajoy, se deshizo en elogios hacia Feijóo: “no quiere coches como el de Obama”, y sobre el resultado aseguró que les van a “ganar {al PSdeG} como les hemos ganado siempre en Galicia”. Por su parte, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha pedido el voto joven para que Galicia no vuelva al “ordeno y mando” y a la política de los “caciques”. Emilio Pérez Touriño también pone el foco en la abstención y pidió a los gallegos que el 1-M “no se queden en casa o dormidos, porque si no la pesadilla les durará cuatro años”. “Los mejores años de Galicia están por llegar” aseguró Pérez Touriño, que criticó que Feijóo “nunca estuvo cuando Galicia le necesitó”. Mientras, Alberto Núñez Feijóo, solicitó el voto porque el PP quiere recuperar el poder después de haber “aprendido de sus errores. En esta carrera por la silla principal de la Xunta, sus primeros discursos giraron en torno a su lema de campaña ‘Chegou o momento. Empezamos’ y aseguró que quiere oxigenar Galicia “para que el oxígeno ayude a recuperar la política. Y no sólo los líderes nacionales respaldaron a los candidatos con su presencia, para reforzar el voto tradicional, llegaron Manuel Fraga y Felipe González. El primero explicó, en la Plaza de Toros de Pontevedra, que hay que “torear con las ideas” y, por ejemplo, ser “muy galleguista” y “no estar contra España”. El segundo habló de crisis en Vilagarcía de Arousa y preguntó a los gallegos si prefieren salir de ésta “de la mano de los que se preocupan por la gente” o de la de “los que primero se preocupan por sus intereses”. Al margen de todo esto, y con la tranquilidad de quien sabe que será la clave para conseguir la presidencia, el líder del BNG, Anxo Quintana, se dedica estos días a responder a los nacionalistas que “quieren más”. En este sentido, a los jóvenes les dice que la Xunta lucha para superar la herencia de “50 años de derechas y de caciques”. Además, insiste Quintana a la juventud en que las urnas no están reñidas con la fiesta: “si el sábado queréis ir de carallada, adelante, pero el after hours del día 1 está en las urnas”.