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OPERACIÓN GÜRTEL

Rajoy rompe el pacto de la Justicia y habla de "cacería" contra el partido

Por Elena SagredoTiempo de lectura2 min
España13-02-2009

El único pacto firmado por el Partido Popular y el Gobierno en cinco años de mandato socialista está roto. El líder del PP, Mariano Rajoy, ha decidido poner fin al pacto de la Justicia a raíz de lo que entiende cómo una injusta “cacería política” que están sufriendo los populares en la denominada operación Gürtel. Una recusación al juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, peticiones de comparecencia urgente al ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, y al fiscal General del Estado, Cándido Conde Pumpido, son las exigencias que plantea el PP debido a los últimos acontecimientos sufridos.

La ruptura la escenificaron cara a cara el propio ministro y el portavoz de Justicia del PP, Federico Trillo en el Congreso de los Diputados. Ambos utilizaron la ironía para descalificarse mutuamente. “Alguno de ustedes señala y apunta y el otro dispara" decía Trillo mientras que Bermejo se defendía:"cuando disparo soy bastante bueno". Pocas horas antes este duelo directo, Mariano Rajoy, arropado por el Comité Ejecutivo Nacional de su partido, arremetió contra Bermejo exigiendo su dimisión por “causa general”. Rajoy presentó una batería importante de iniciativas para combatir “a un enemigo exterior: el juez Garzón” con el fin de lanzar un mensaje a los 700.000 militantes y diez millones de votantes de que el “partido existe”. Rajoy ha decidido tomar la iniciativa. Las quejas del líder popular encontraron su detonante en la noticia de que Bermejo y Garzón cenaron juntos el mismo día en el que se iniciaron las detenciones de la operación Gürtel y al día siguiente coincidieron en una cacería en Jaén. Ambos admitieron estos hechos, pero negaron haber conversado sobre la supuesta trama de corrupción que investiga el magistrado a instancias de la Fiscalía y que salpica a varios empresarios relacionados con municipios gobernados por el PP en la Comunidad de Madrid y la Comunidad Valenciana. De hecho, el PP trató de personarse en la causa y de recusar al juez para apartarlo de la investigación. Alegaban su “enemistad manifiesta” contra el partido, un hecho que, a su juicio, le inhabilita para instruir los hechos. No obstante, el magistrado rechazó la personación de este partido por lo que evitó pronunciarse sobre la recusación. Por otra parte, el PP solicita la comparecencia urgente en el Congreso de los Diputados de Bermejo y de Conde-Pumpido para que expliquen lo que consideran un “doble rasero de actuación con respecto al PSOE”. Según dicen, “nunca en España, ni con Adolfo Suárez, ni con Leopoldo Calvo Sotelo, ni con Felipe González, ni con Jose María Aznar, se había hecho un uso tan partidista de la Fiscalía como hasta ahora”. Suspende la interlocución con Justicia La indignación mostrada por los populares se hace patente con la suspensión de cualquier interlocución con el ministro de Justicia hasta que no dimita. Además, un escrito al Consejo General Del Poder Judicial (CGPJ) pide que se examine este asunto en “beneficencia de la credibilidad y de la imparcialidad de la Justicia”. Del mismo modo Rajoy pedirá explicaciones al presidente debido a que es un “asunto que genera alarma social”. Mientras, en medio de la tormenta, Zapatero ha afirmado que “no hay que atacar a los demás para resolver problemas propios”,ya que “no se consigue casi nada". A su juicio, "cada cierto tiempo un partido tiene un problema de envergadura y lo debe resolver con paciencia", así que pide “mesura y tranquilidad” debido a que según él, las circunstancias “son fruto del momento y de la exageración”.