ETA
Un año sin Pacto Antiterrorista, un año sin avances
Por Esperanza Buitrago Prieto
2 min
España30-12-2005
Tanto populares como socialistas están de acuerdo en que el Pacto Antiterrorista es la mejor vía para combatir el terrorismo. No obstante ambas formaciones se acusan mutuamente de poner trabas al consenso por lo que la vuelta al diálogo cada vez parece más difícil.
Desde que el Partido Socialista y el Partido Popular suscribieran el acuerdo en diciembre del año 2000, se sucedieron un total de trece reuniones. De ellas salió la Ley de Partidos, la reforma del Código Penal, la persecución del terrorismo callejero, la exigencia del cumplimiento íntegro de las penas o el acoso judicial a las vías de financiación de ETA. En la última reunión de la comisión de seguimiento, celebrada el 29 de diciembre de 2004 en el Congreso, y en la que estuvo presente el ministro del Interior, José Antonio Alonso, ya se evidenciaron notables discrepancias entre ambos grupos. El nombramiento de Gregorio Peces-Barba como Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo y la continua presencia de Batasuna en la vida política fueron la chispa que encendió la llama. Pero no quedó ahí el conflicto. Otra brecha del Pacto Antiterrorista fue la reunión de Carod-Rovira con ETA. Entonces, el PP acusó al PSOE de romper el acuerdo por un giro en la política antiterrorista. Desde aquel momento, ambas formaciones no han dejado de lanzarse esta misma acusación. Además, el Congreso –a instancias del Gobierno-aprobó una moción que defendía el diálogo con ETA si la banda mostraba una “clara voluntad” de abandonar las armas. Pero esta, a día de hoy no se ha producido Todos los grupos apoyaron la propuesta, con la excepción del PP. Este hecho supuso la ruptura definitiva del consenso entre los dos partidos. En este contexto ha llegado el último comunicado de ETA. En él, la banda terrorista asume la colocación de 21 artefactos explosivos en los dos últimos meses en el País Vasco, Navarra, La Rioja y Santander. Sin embargo, en el texto no se hace ninguna alusión a una posible tregua de la que tanto se ha comentado este año. Los terroristas sólo se han limitado a destacar sus acciones militares. Por este motivo, las posibilidades de negociación a las que hizo mención el dirigente de Batasuna, Pernando Barrena, hace ahora cuatro meses, quedan un tanto alejadas. No obstante, tampoco ha sido un buen año para los terroristas, que han sufrido un nuevo golpe en los últimos días, como la detención de dos miembros de la banda Arnaltz Gisasola y Mikel Larrañaga, en Francia cuando intentaban escapar de un control policial rutinario. Gisasola estaba huido desde 2002. Por ello, la Audiencia Nacional va a pedir su entrega para que cumpla los cinco años de condena que le fue impuesta en el año 2000. Además, este órgano judicial ha condenado a José Antonio Gaztelumendi a 78 años de prisión por el asesinato en 1981 de dos guardias civiles en Vizcaya. Sin embargo, ETA mantiene su estrategia de acción. De hecho, la policía gala sospecha que fue ETA la que robó más de 1.000 kilos de polvo de aluminio el día 22 de diciembre en Normandía.