MUNDIAL SUB-17
España sufre, pero comienza con buen pie
Por David de Ancos
2 min
Deportes16-09-2001
Dos jugadas de Melli le dieron la victoria a la selección contra Omán en el último instante. De este modo, aunque sufriendo mucho, España es líder del grupo C, por delante de Burkina Faso, Argentina y la propia Omán.
El Mundial se juega en cuatro grupos, cuyos ganadores pasan a las semifinales: en el grupo A, Brasil y Croacia parten como favoritas, junto con Australia y los anfitriones, Trinidad y Tobago. En el grupo B, Francia y Nigeria deben ser los equipos más potentes, con permiso de Japón y Estados Unidos; en el grupo D, Paraguay se verá las caras con Mali, Irán y Costa Rica. España queda encuadrada en el grupo C, y junto con Argentina debe ser la aspirante al primer puesto, si Omán y Burkina Faso no lo impiden. Los dos primeros clasificados de cada grupo pasarán a la segunda fase, que comenzará con la ronda de cuartos de final En el grupo A, ni los anfitriones pudieron sorprender a Croacia (1-2) ni los australianos a Brasil, que venció por 1-0. Mientras, Nigeria se impuso a Francia por 2-1 y amarró el liderato del grupo B, mientras que en el otro partido, Japón consiguió derrotar a Estados Unidos (1-0). En el grupo D, Paraguay y Costa Rica derrotaron por 1-0 y 2-0 a Mali e Irán, respectivamente. En el grupo de España, Burkina Faso sorprendió a Argentina (2-2). La victoria española fue trabajada a pulso. Mohamed Al Hanai adelantó a Omán y fue una auténtica pesadilla para la zaga, junto con Ismail Al Ajmi, mientras les duraron las fuerzas. A España le costó adaptarse a la humedad y las altas temperaturas, de modo que el poderío físico se imponía a la teórica superioridad técnica de los chavales españoles, salvo excepciones que no se pudieron plasmar en el marcador: un par de un par de escapadas de Fernando Torres y un remate de Guillermo, jugador del Mallorca, fueron todo lo que consiguió acercarse España a la portería omaní. El agotamiento de los asiáticos en el segundo tiempo lo aprovechó España para atacar, aunque sin encontrar ocasiones claras, pero la ambición se tradujo en dos goles que vinieron en jugadas de balón parado. En ambos casos intervino un jugador del Betis, Melli: primero peinó un balón para que Fernando Torres remachara el gol, y más tarde él mismo cabeceó a la red un saque de esquina que sacó Gavilán. De este modo, España mantiene intactas sus opciones de pasar a la segunda fase en la primera plaza del grupo.