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ANÁLISIS DE LA SEMANA

Que cuente su proyecto

Fotografía

Por Amalia CasadoTiempo de lectura3 min
España12-09-2004

La incertidumbre se instala en el Gobierno definitivamente: aún no sabemos cómo se imagina el actual presidente la configuración del Estado Español. Afirma que en su proyecto de España caben las aspiraciones de los vascos. ¿Y si las aspiraciones de un gran grupo de vascos son las de independizarse del Estado español? ¿Cómo es posible compaginar esas aspiraciones con un Estado Español que incluya al País Vasco dentro de sus fronteras? Pero es que Zapatero aún no ha explicado, ni escrito, ni ha comunicado a los españoles a los que gobierna cuál es su proyecto de España ¿para cuándo esa puesta de largo? Mientras sea así, dejémoslo claro: Zapatero está jugando al despiste, al engaño y a la demagogia con el sólo interés de captar y fidelizar los votos de quienes se conforman con comprar aire embotellado en un envase atractivo y nada más. Está traicionando a los que confiaron en él y a los que no tienen más remedio que estar en sus manos porque es el presidente de todos los españoles. Y está abusando de la ignorancia “Da igual lo que hagamos, si no se van a enterar mientras tengamos manipulados los medios de comunicación y les digamos que somos progresistas”. Algo así debe de ser la estrategia de toda la política del Partido Socialista Obrero Español. Pocos dicen que “el emperador está desnudo” o, en este caso “este Gobierno está desnudo de proyectos consistentes y articulados”: Lo peor es que muchos no lo dicen por falta de atrevimiento, sino porque estamos ciegos, con los ojos vendados por una política de comunicación efectista y encantadora de serpientes. Zapatero habla como si tuviera en su manga un modelo de Estado que solucionará todos los problemas derivados de las reivindicaciones nacionalistas, al tiempo que dejaría satisfechos y contentos a los que no conciben una España desintegrada, sin el País Vasco y Cataluña, o una España insolidaria y desigual de base, en la que los que más gritan y más problemas crean a la gobernabilidad obtienen réditos y privilegios frente a otras Comunidades Autónomas, más pobres, con más “talante”. Pero aún no ha explicado cuál es ese modelo mágico para España. El asunto es grave porque ya no es sólo el líder de la oposición, Mariano Rajoy, el que manifiesta su preocupación por la deriva del Gobierno a la hora de definir el modelo territorial del España. Rajoy entró “preocupado” a su encuentro con Zapatero en La Moncloa, donde intercambiaron impresiones respecto a la cuestión de España y el modelo territorial. Y salió “muy preocupado”, llamando después la atención sobre la frivolidad del Ejecutivo. También destacados miembros del PSOE han expresado su disgusto y se han atrevido a decir lo que piensan, acusando a sus compañeros de la misma frivolidad que apuntaba Mariano Rajoy. Como Rodríguez Ibarra, al que sus compañeros de partido intentan ridiculizar y desprestigiar con cantinelas del tipo “son las cosas de Ibarra”. Pero, en efecto, ha puesto el dedo en una de las llagas, mostrando la superficialidad del actual Gobierno: de todo ese proyecto para España que Zapatero debe tener en la cabeza, pero que el resto de los españoles desconocemos, se discute actualmente sobre cómo deben llamarse la Comunidades Autónomas. Es como repartirse la piel del oso antes de cazarlo, o como ganar unas elecciones sin propuestas concretas. Increíble, pero cierto. Díganos, presidente, cuál es su proyecto para este país.

Fotografía de Amalia Casado

Amalia Casado

Licenciada en CC. Políticas y Periodismo

Máster en Filosofía y Humanidades

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