Aznar elige al candidato con "menos enemigos"
Por La Semana
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España31-08-2003
"No era la primera opción de nadie, pero sí la segunda de todo el mundo". Así explica un alto dirigente del Partido Popular que José María Aznar haya optado finalmente por Mariano Rajoy como sucesor en detrimento de otros políticos con mayor liderazgo como Rodrigo Rato o Jaime Mayor Oreja.
Las disputas internas entre los procedentes de Alianza Popular -los ratistas- y los de UCD -a favor de Mayor Oreja- han favorecido las posibilidades de Rajoy. El nuevo secretario general del PP era quien contaba con menos apoyos pero, al mismo tiempo, tenía "menos enemigos". "Era el candidato más neutral y quien mejor puede garantizar el proyecto de centro", asegura a La Semana.es un dirigente del PP. El propio Rajoy era consciente de sus posibilidades. Fue el único que no se postuló como candidato en estos últimos meses. Rato lo hizo a principios de año. Alberto Ruiz-Gallardón también reconoció sus deseos de ser presidente del Gobierno. Incluso Mayor Oreja sugirió varias veces que era necesario un político con su perfil para hacer frente al desafío del nacionalismo vasco y catalán. Mientras tanto, Rajoy callaba. La elección de Mariano Rajoy es el triunfo de un hombre discreto y sencillo por encima de todas las cosas. Un político moderado y dialogador, el preferido por los nacionalistas catalanes y canarios y que incluso tiene amistades con varios dirigentes socialistas. En el camino han quedado otros nombres que también sonaron como posibles sucesores: Eduardo Zaplana, Javier Arenas, Loyola de Palacio, Ángel Acebes, Gallardón, Mayor Oreja y Rato. En el último mes, la sucesión parecía una disputa personal entre los dos vicepresidentes del Gobierno. Mayor Oreja quedó descartado desde principios de año, cuando llegó tarde a una votación en el Parlamento vasco y ayudó a que el PNV aprobase sus presupuestos. La crisis de la Comunidad de Madrid también apartó a Gallardón, obligado a compatibilizar los cargos de presidente en funciones de Madrid y alcalde de la capital. A partir de ahora, habrá que observar el comportamiento de quienes aspiraban a ser el sucesor y no lo han sido. Gallardón espera su oportunidad en 2008 o 2012. Rato ha prometido seguir en el Gobierno hasta, por lo menos, el final de la legislatura. Y otros dirigentes populares, como Arenas y Francisco Álvarez-Cascos, sugirieron que dejarían el PP cuando Aznar se marchase. Habrá que ver si ellos siguen los pasos del líder y también cumplen la promesa.