ANÁLISIS DE CULTURA
La gallina de los huevos de oro
Por Marta G. Bruno
1 min
Cultura21-06-2009
Las sagas de libros se presentan hoy como la oportunidad “estrella” para hacer dinero y para “enganchar” a los lectores, ávidos de historias con un final interminable. En su momento, Rowling encandiló a miles de adolescentes (y no tanto) con la saga de Harry Potter. Fue en ese momento cuando muchos autores pensaron que he ahí la cuestión para triunfar con sus libros. Más tarde, Stephenie Meyer hizo lo propio con la saga Crepúsculo. El difunto sueco Stieg Larsson ha conseguido casi lo que alcanzó Rowling, triunfar con su saga Millennium, de la que se han vendido más de 10 millones de libros en 32 países. ¿Ha sido casualidad, o el momento justo y la moda de atrapar lectores de esta forma? Lo cierto es que su prosa cuidada pero accesible al lector gana puntos para hacerse con todos los niveles culturales. Además, los títulos de la saga (Los hombres que no amaban a las mujeres), sugieren desde el primer momento, sensibilizan, llaman a la lectura de sus páginas. Larsson no podrá disfrutar del éxito de la recuperación de la novela negra en la sociedad gracias a sus volúmenes. En sólo un día, 200.000 libros desaparecieron de las librerías. Si además añadimos que a los españoles nos gusta cada vez más leer, podemos comenzar a desterrar la idea de lo poco que nos gusta este entretenimiento a los españoles. Pero tampoco debería ser bueno aventurarse demasiado con los libros interminables, que parecen no tener fin, pues, como más de uno ha comprobado, las segundas partes nunca fueron buenas.
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Marta G. Bruno
Directora de Cultura de LaSemana.es
Licenciada en Periodismo
Estudio Ciencias Políticas
Trabajo en 13TV
Antes en Intereconomía TV, La Razón y Europa Press