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ANÁLISIS DE ECONOMÍA

El paraíso del Tío Gilito

Fotografía

Por Gema DiegoTiempo de lectura2 min
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Los niños de la quinta del Mundial de Naranjito compartimos un nutrido imaginario colectivo. Nosotros fuimos los afortunados que pudimos ver la tele a la hora de la merienda sin encontrarnos telerrealidades, telenovelas y programas del corazón mientras masticábamos nuestro bocata de mortadela. Una de las imágenes de aquella época que ha quedado en la mente de muchos es la del Tío Gilito, el tío ricachón de los sobrinitos del Pato Donald, lanzándose en bañador sobre su montaña de dinero y nadando entre monedas de oro dentro su gigantesca caja fuerte. Pensándolo bien, qué mejor instantánea que ésta para describir un paraíso fiscal: un lugar hacia el que el dinero fluye cual sumidero, y del que nunca retorna para costear los servicios públicos, las infraestructuras, la educación, la sanidad… Un sitio donde mantener las monedas creciendo y creciendo por puro placer, sin que reviertan en aquello que nos convierte en verdaderos ciudadanos: en el sustento de un sistema público que atenúe las desigualdades. Evitar pagar impuestos puede parecer una manera inocua de ganar más dinero, pero en realidad es un autoengaño. Dado que somos seres humanos, incluidos dentro de una sociedad, la ganancia colectiva revierte en nosotros. Pero si negamos a la sociedad lo que le corresponde de nuestros beneficios, si no compartimos nuestro pastel con los demás, ¿cómo podemos pedirles a ellos que sí lo compartan con nosotros? Qué curioso que muchos de los que han utilizado las cuentas de UBS, el banco suizo, hayan sido gobernantes que habrían debido predicar con el ejemplo. Que se hayan estado creando su piscina estilo Tío Gilito mientras sus gobernados no podían escapar del fisco. Luego pasa lo que pasa: cuando toca establecer ayudas para los más desfavorecidos, como los hipotecados con riesgo de caer en el impago, o como los afectados por las subidas del Euribor, el dinero no está donde debería. El FMI tendrá que aplicar mano dura… si le dejan.

Fotografía de Gema Diego