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PUNTOS DE DEBATE

Y volvió a ganar Chávez

Fotografía

Por Elías SaidTiempo de lectura3 min
Opinión21-02-2009

Escribo estas líneas dando cuenta de la nueva victoria que tuvo Chávez en Venezuela en torno a la enmienda a la Constitución, que le abona el terreno para cumplir con su sueño de convertirse en un presidente vitalicio. De la mano de un pueblo que parece olvidar cómo se construye un país y de lo que trae consigo ampararse en una especie de ¨semidiós¨, considerado por muchos un héroe y el único en garantizar el futuro en Venezuela. Pobre Venezuela, por los resultados obtenidos. Pobres de los pueblos que necesitan un héroe para salir adelante. La cultura personalista en la mayoría de los venezolanos parece imposible de sacarse de sus genes, y menos con las generaciones que hoy hacen parte de este país, ya que el sistema democrático en Venezuela parece destinado a estar secuestrado por una pandilla de ladrones, amparados por una buena parte de los ciudadanos, quienes les aplauden y apoyan incondicionalmente, sin importar la magnitud de violaciones, usos de los recursos del Estado, corrupción y vacío de las instituciones democráticas de aquel país, a favor de su máximo sueño: hacerse con el botín de las riquezas de éste, mientras enarbolan una falsa bandera de ¨justicia social¨. Les reconozco que lo sucedido en Venezuela me lo imaginaba, pero no sigue dejándome un gran vacío por ser aquel país, al cual adoro, pero cuyo resultado me golpea en el rostro como para sentir una profunda lástima por su destino, no por mis compatriotas, porque no creo que después de 10 años el proyecto de Chávez integre a toda la sociedad venezolana, como tampoco creo que quienes se dicen revolucionario lo sean de verdad, y lo único que terminará trayendo su proyecto es un país cargado de mendigos, de cuerpo y alma, mientras unos pocos sean quienes mejoren sus condiciones de vida. Los resultados nos muestran, además, que Chávez se salió con la suya, que la oposición no podrá nunca ganarle a menos que conecte su discurso con el pueblo de Venezuela desde una perspectiva de alternativa y no como opositora a Chávez. Solo así se podría romper la dinámica de dependencia mental que tiene buena parte de quienes conforman esta sociedad ante la figura de éste. Sólo espero que no sea muy tarde entonces para la democracia, porque la forma en que se hizo la campaña electoral chavista esta vez, es una muestra del descaro y la completa intención que tendría éste en usar todos los recursos del país, a favor de sus intereses; mientras se ampara de unas supuestas autoridades electorales, jurídicas, políticas y militares auto-declaradas revolucionarias. Por ello, me atrevo a decir: pobre Venezuela, pobre la democracia venezolana, no los venezolanos. Pese a que al final los últimos pagarán las consecuencias de sus errores, a estas alturas ya lo único que creo es que se merecen los trances que se vislumbran para hacer de estos verdaderos ciudadanos democráticos, donde no sólo sepan votar, sino aspectos vitales que otros pueblos debieron estar a punto de perder, para comprender que la democracia es más profunda que eso y que los deseos de una sola persona.

Fotografía de Elías Said