Llegó el fin del ‘comando Buruntza’
Por La Semana
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España02-09-2001
Los dos comandos desarticulados este verano respondían a los nombres de Buruntza y Gorbea. El primero se intervino el pasado 22 de agosto, en Vitoria. La del reconstituido comando Barcelona o comando Gorbea tenía lugar el 24 de agosto. Los frutos de la información que se ha intervenido aún se sienten. Este domingo se ha producido la última detención por el momento. Ha sido en Vitoria: la de Jon Etxabarri, otro presunto colaborador de la banda.
Se han producido este verano dos importantes comparecencias políticas: la de Javier Balza, Consejero de Interior del Gobierno Vasco, el día 23 de agosto; y la del ministro de Interior, Mariano Rajoy, el 25 del mismo mes. En cada una se daban a conocer los detalles de dos operaciones en las que se han asestado fuertes golpes a las estructuras de comandos de ETA. El 22 de agosto, de madrugada, se desarticulaba el comando Buruntza, una parte del llamado complejo Donosti. La Ertzaintza se encargó de llevar a cabo esta operación, en la que se detenía a cinco presuntos miembros y tres colaboradores de la banda: Francisco Javier Makazaga, Santiago Vicente Aragón Iroz, Ibon Etxezarreta, Luis María Carrasco, Javier Unanue, Miren Alaiz y Susana López García. A estos tres últimos, el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, les puso en libertad. La desarticulación se llevó a cabo en tres localidades cercanas a Vitoria: Zizurkil, Zaldibia y Lasarte. Se intervino un arsenal con material para efectuar atentados. Según Josu Jon Imaz, portavoz del Gobierno vasco, podrían llevarse a cabo hasta ocho ataques con coche bomba con los 160 kilos de dinamita de que se incautaron. La Ertzaintza se hizo con documentación, entre la que figuraban listas con futuros objetivos de ETA. El comando Buruntza planeaba atentar contra la cúpula del Partido Popular (PP) en el País Vasco aprovechando alguno de los homenajes a los concejales asesinados que siempre celebran los populares. También contra ertzainas, periodistas, empresarios, hoteleros, abogados y políticos. Hasta 20 miembros de Unión del Pueblo Navarro (UPN) figuraban en la documentación como futuros objetivos. Igual que después del asesinato el 14 de julio de Javier Múgica Astibia, concejal de UPN que no llevaba escolta, se desencadenó una vez más el debate sobre la seguridad de los cargos electos de UPN que ha desembocado a finales de este mes con dimisiones en esta formación. El detonante de la actuación de la Ertzaintza –que llevaba observando a los detenidos desde hacía semanas- fue el descubrimiento en un garaje de Lasarte de un futuro coche bomba en el que sólo faltaba introducir la dinamita en la olla instalada en el maletero. La Ertzaintza busca ahora a Odei Galárraga, la dueña del garaje.