PAÍS VASCO
Verano de cooperación policial, verano de eficacia contra ETA

Por La Semana
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España02-09-2001
Se ha detenido a los integrantes de dos comandos que prometían, según la información intervenida, mucha sangre y mucho terror en sus ámbitos de acción. La diferencia entre lo que ha sido el verano y lo que pudo ser pone sobre la mesa los resultados del marco de diálogo entre la administración central y vasca y los cuerpos policiales.
Se ha detenido durante el mes de agosto a dos de los grandes comandos de la estructura de ETA: el comando Buruntza, en Vitoria, y el comando Barcelona, en la ciudad condal y dos localidades cercanas. Se produjeron los días 22 y 24 de agosto, de madrugada, y se detuvieron a 15 miembros y colaboradores. Los motivos de la eficacia policial bien pueden encontrarse, en parte, en el marco de diálogo político inaugurado el 3 de agosto en un encuentro entre Mariano Rajoy, ministro de Interior, y Javier Balza, consejero del Interior del gobierno vasco. Sus segundos de a bordo se encargaron de materializar en instrumentos concretos una voluntad cuyo último motivo podría ser, simplemente, la necesidad imperiosa de frenar el terror, al margen de conflictos políticos, pero sin decirlo demasiado alto para que nadie pierda en el cambio de cromos. De ahora en adelante, siempre que se produzcan atentados u operaciones contra ETA, se reunirán unos órganos especiales de expertos de todos los cuerpos de seguridad. Estarán presididos estos órganos por Mikel Legarda, consejero vasco de Interior, Pedro Morenés, secretario de Estado de Seguridad, y Xavier Pomés, consejero de Interior catalán. Las consecuencias de la colaboración policial se sienten aún, y el pasado fin de semana, a primera hora del domingo, se detenía en Vitoria a un presunto colaborador del comando Barcelona. La acción policial y judicial ha sido claves para evitar un mes de agosto mucho más sangriento. Tan sólo tres atentados, y todos sin víctimas mortales, hacen muy diferente este verano del pasado. Pero aún hay problemas que hacen difícil la vida de muchos vascos. La presencia de Batasuna como fuerza mayoritaria en algunos consistorios y las presiones de los violentos que no cesan y aún se intensifican en los actos de violencia callejera están agudizando un problema para el que los políticos buscan solución. Es el temor de los concejales a ostentar cargos públicos por el miedo a las amenazas o por la negarse a aceptar como consecuencia vigilancia personal las 24 horas del día. Cuatro concejales de Unión del Pueblo Navarro han presentado su dimisión “irrevocable”. Y se hace más difícil cada día para las fuerzas no nacionalistas poder rellenar unas listas con candidatos para las próximas elecciones municipales, que serán en el año 2003. Los miembros del Partido Popular Vasco han ofrecido a los socialistas acudir en listas conjuntas, o crear una formación de independientes. Los socialistas no aceptan, y sí están dispuestos, a diferencia de los populares y el Gobierno, a aceptar una “comisión parlamentaria al más alto nivel” en el Parlamento vasco para estudiar la autodeterminación “y avanzar en el desarrollo pleno del estatuto de Gernika”. La última propuesta del recién incorporado a la vida política lehendakari Juan José Ibarretxe.