Tres atentados en una semana
Por La Semana
2 min
España14-07-2001
Los tres estaban casados. Los tres tenían hijos. Luis Ortiz de la Rosa, Policía Nacional de 33 años, murió en Madrid mientras acordonaba una zona del barrio de Leganés que había sido amenazada de bomba. Era martes. El sábado, en un pueblo de Navarra de nombre Leitza, la víctima era el concejal de Unión del Pueblo Navarro José Javier Múgica.
Diez horas después, acribillado a balazos, moría en Leaburu (Guipúzcoa) Mikel Uribe, responsable de la Unidad de Inspección de la Ertzaintza de Guipúzcoa. Los últimos atentados de la banda ETA son una forma de propaganda que se producen en fechas señaladas y de algún simbolismo. El 11 de mayo era la víspera de las elecciones vascas; se produjo el atentado en la calle Goya de Madrid, sin víctimas mortales. Poco después, el general Justo Oreja fue la víctima –no mortal- de una bicicleta bomba colocada también en Madrid. Se producía este atentado justo después del debate sobre el Estado de la nación. ETA quería estar presente en la vida política, y lo hacía mediante la campaña de violencia que continuaría esta semana pasada. Los tres atentados de esta semana se han producido antes y después de las sesiones en el Parlamento vasco que han desembocado en el nombramiento de Juan José Ibarretxe como lehendakari. Las tres víctimas mortales han sido hombres. Los lugares de los atentados han sido Madrid, Leitza (Navarra) y Leaburu (Guipúzcoa). Las tres víctimas, tres hombres, casados y con hijos. Uno, Luis Ortiz de la Rosa, policía nacional. El segundo, José Javier Múgica, concejal de Unión del Pueblo Navarro (UPN), fotógrafo y chófer. El tercero, Mikel Uribe, miembro de la Ertzaintza, desempeñaba en el cuerpo policial vasco un cargo de responsabilidad interna. Los atentados hacen recordar el pasado verano, uno de los más sangrientos de la historia de la banda terrorista. Sobre todo, han puesto de relieve, una vez más, la tensión que se vive en las localidades vascas y la dificultad que entraña la vida cotidiana para muchos vascos. Así, en el pleno del Parlamento de Navarra, todas las fuerzas políticas menos Euskal Herritarrok (EH) condenaban los atentados cometidos esta semana. En Leaburu, localidad de Mikel Uribe, es EH la formación que gobierna. Allí, un pueblo de 500 habitantes, no se han condenado los atentados, y el pleno del consistorio se llenó de simpatizantes de EH pero no hubo, según testigos, gente del pueblo.