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JUSTICIA INTERNACIONAL

Alemania ordena la detención del militar argentino Suárez Mason

Por Henrique García FacuriellaTiempo de lectura1 min
Internacional14-07-2001

La Fiscalía de Nuremberg ha demostrado la conexión entre Mason y los responsables de la muerte el 24 de mayo de 1977 de Elisabeth Käsemann, una socióloga alemana secuestrada la noche del 9 de marzo de ese mismo año.

Suárez Mason fue responsable, entre 1976 y 1979, de varios centros de detención donde se torturó y asesinó a multitud de opositores al régimen militar. Ya en 1987 un tribunal de EE.UU. declaró a Suárez Mason culpable de 43 asesinatos y 24 secuestros, pero fue extraditado a Argentina, donde quedó en libertad gracias a las leyes de indulto decretadas por el ex presidente Carlos Menem. En 1999, no obstante, fue acusado de participar en el secuestro de 12 hijos de desaparecidos y en la actualidad se encuentra bajo arresto domiciliario. El responsable de la demanda por el asesinato de Elisabeth Käsemann y miembro de la Coalición contra la Impunidad, Kuno Hauck, ha destacado la importancia de que las autoridades alemanas intervengan por primera vez en la persecución de los responsables de las dictaduras militares sudamericanas. Además, el Tribunal Penal Internacional (TPI) anunció el pasado jueves la detención de tres acusados de participar en el genocidio de Ruanda de 1994 durante el que fueron asesinados 800.000 tutsis y hutus moderados. Uno de los detenidos, según informó la fiscal del TPI para Ruanda, Carla del Ponte, es el ex ministro de Finanzas Emmanuel Ndindabamizi, capturado en Bruselas. Los otros dos son el ex capellán militar Emmanuel Rukundo -detenido en Ginebra y acusado de pedir el exterminio de los ciudadanos tutsis- y el cantante Simon Bikindi -arrestado en Leiden (Holanda) y al que se le imputan delitos de genocidio, crímenes contra la Humanidad y haber compuesto y cantado canciones en las que se propugnaba el exterminio de tutsis-. Los tres detenidos serán enviados a la sede del TPI en Tanzania, donde se encuentran encarcelados otros 50 acusados del genocidio ruandés.