Tikrit, el último refugio de Sadam
Por Txema García
3 min
Internacional13-04-2003
La ciudad natal de Sadam Husein, Tikrit, se dibuja en el horizonte como el último escollo para que las tropas de la coalición se hagan con el control de todo el país y resuelvan el misterio de dónde se encuentra el dictador iraquí, una vez que tropas de EE.UU. apoyadas por peshmergas (combatientes) kurdos se hiciesen con el control durante la semana pasada de las norteñas localidades de Mosul y Kirkuk sin encontrar apenas resistencia.
Aviones de la coalición se encargaron de ablandar con bombardeos la resistencia que queda en Tikrit, en especial los cuarteles del Ejército y de la división Adnan de la Guardia Republicana. Los analistas temen que la cuna del dictador pueda convertirse en un foco de resistencia que mine los triunfos hasta ahora logrados. Desde el Pentágono se considera que en esta ciudad se refugian altos cargos iraquíes, de hecho se han establecido férreos controles en las carreteras que llevan a esta localidad, con el fin de impedir que los altos responsables del régimen que se han fugado de Bagdad lleguen allí y organicen la resistencia. Durante el régimen Sadam Husein, Tikrit fue la ciudad más beneficiada por el dictador. Cuenta con modernas carreteras, mezquitas nuevas, y los colegios y hospitales estaban entre los mejores del país. Esta ciudad es el mayor reducto de la minoría suní que ha gobernado el país durante los últimos 30 años. Actualmente, según fuentes militares citadas por la cadena de televisión estadounidense CNN, está defendida por la Guardia Especial Republicana, los fedayines de Sadam y los milicianos del partido Baaz. La toma de Tikrit supondrá el aldabonazo final a la guerra, una vez que las fuerzas kurdas de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK) y el Partido Democrático Kurdo (PDK) y tropas estadounidenses lograron el control de las ciudades del norte de Iraq, Kirkuk y Mosul, situadas en zonas riquísimas en yacimientos petrolíferos. Precisamente la toma de la primera ciudad por peshmergas kurdos provocó tensión entre Turquía y el mando aliado, que hicieron que dichos milicianos tuviesen que ceder el control de la localidad a las tropas estadounidenses. Ankara temía que los kurdos iraquíes utilizasen el control de este enclave para obtener la financiación necesaria para crear un estado independiente. Las autoridades turcas creen que un estado kurdo independiente podría provocar una reacción similar en los millones de kurdos que viven en el sur de Turquía. De hecho, el Gobierno otomano tiene dispuesta una importante fuerza militar cerca de la frontera iraquí y ha manifestado en varias ocasiones que entrará en el país si ve amenazados sus intereses. En otro orden de cosas, un ataque suicida con bomba en Bagdad, acabó con la vida de un marine y del terrorista que lo perpetró e hirió a otras 22 personas el pasado miércoles, informaron fuentes militares. El atentado tuvo lugar en un puesto de control de las fuerzas estadounidenses en la ciudad cuando un hombre se acercó al peaje e hizo estallar la carga explosiva. Éste era el tercer atentado suicida contra las fuerzas aliadas en Iraq después de que el pasado 29 de marzo, un terrorista suicida causase cuatro bajas entre las tropas estadounidenses en una carretera cerca de Nayaf. Días después, dos mujeres, una de ellas embarazada, detonaron el coche bomba en el que viajaban en un puesto de control al noroeste de Bagdad, donde tres militares murieron. Mientras, otro marine perdió a vida el sábado pasado en un nuevo atentado cuando dos individuos abrieron fuego contra los soldados en otro control de EE.UU. desplegado junto a unas instalaciones médicas en Bagdad. El agresor, con documentos de identidad sirios, se hizo pasar por un jardinero. Uno de los agresores murió al recibir los disparos de otros marines que se encontraban en la zona, mientras que el segundo hombre consiguió huir. Un día antes dos soldados estadounidenses habían muerto y numerosos civiles iraquíes habían resultado heridos tras una explosión, al parecer de carácter accidental, registrada en un depósito de municiones de la capital.