SUPERCOPA DE ESPAÑA
Todo para el final
Por M. Elena Martínez Quesada
3 min
Deportes20-08-2014
Todas las vueltas son duras, pero apetecibles. Y la Supercopa, más. Es un título de pretemporada que nada conlleva pero gusta. A los jugadores y a los espectadores. Aunque aún se encuentren en bañador y divisando la playa. Y cómo gusta que sea entre dos grandes, con un primer envite que poco prometía al comienzo (trabado) y que tanto desveló al final (apetecible). Primer tiempo para el Atlético, segundo para el Real Madrid, y todo por decidir en la vuelta. Una eliminatoria en la que parte con cierta ventaja el conjunto colchonero, pero hasta el minuto 180 todo puede ocurrir. El pulso está echado y la emoción servida. El duelo se prolonga más.
Primer asalto. Round one. Primer enfrentamiento después de varios meses de rivalidad en la lejanía, de fichajes redondos y nuevos sueños. El entremés perfecto de la Liga. Preámbulo, aún en paños menores, de una competición que comienza como bien acabó, con un pulso digno entre eternos rivales y con un título en juego, de esos que poco lucirá en sus vitrinas pero mucho en su orgullo y honor: la Supercopa de España. Un tira y afloja que se ha visto prolongado a modo de “revancha” o, como en todo filme americano de esos que triunfan, “segunda parte”. Parte II, D.L. (después de Lisboa). Partido de ida y vuelta con primera parada en el Santiago Bernabéu, homenaje a Don Alfredo Di Stéfano incluido, sin nada más que reseñar. Sólo la retransmisión de un duelo que se convertirá en épico a lo largo de esta temporada. Pero, de momento, no. Todavía dura el moreno, el calor y los kilitos de más. Esa sensación de comienzos de pretemporada. Por eso la primera parte se convirtió, más que en una introducción lenta en el partido, un renqueante inicio de temporada. Más para el Real Madrid que para el Atleti, ya que el conjunto del Cholo Simeone supo aunar solidez y cerrar bien los espacios. De hecho, el primer disparo a puerta fue suyo, en el minuto 14. Flojo, que bien supo atajar Iker Casillas, pero lo más destacable. Del Madrid, nada. Tan sólo duras entradas de los jugadores atléticos, que supieron jugar bien su partido. Poco más. Ya la segunda parte fue “otro cantar”. Todo gracias a que los partidos duran 90 minutos y que ambos conjuntos volvieron con sed de más. Así, bien por su escasa actuación en una primera parte soporífera o por el calor que atizaba la capital, el juego se tornó mucho más rápido y vistoso. Los minutos fueron pasando rápidamente y los primeros cambios dotaron de aire fresco a ambos conjuntos, sobre todo al más aquejado, el Real Madrid. James Rodríguez hacía su aparición en el coliseo blanco, y la ovación de Ángel Di María llenaba los pulmones de aire fresco y de energía en forma de fideo (electrizante). Con ellos empezaron los primeros envistes blancos (ni se notó la ausencia de Cristiano). Con ellos y con un disparo de Toni Kroos que dejó a todos enmudecidos. En el minuto 68, con la zurda y algo desviado, pero la mejor ocasión del partido. Sin duda. Fue el pistoletazo de salida, porque después todo se animó. Se animó, sobre todo, uno de los últimos fichajes en llegar a la casa blanca, James. Una bota de oro que vio relucir su suela en el minuto 81, después de un rechace que bien interceptó Kroos, que puso a merced y buen atino de Carvajal, y que después de mandarla perfectamente al centro y sufrir un traspiés Benzema, supo colar al fondo de las mallas. Buena forma de hacerse querer en el Bernabéu pero insuficiente para hacer descansar con algo más de tranquilidad a todos los merengues. Porque en el minuto 88 el Atleti contraatacó. Es algo que aprendió de su verdugo. Y en un error defensivo del conjunto blanco en el que Raúl García hacía el 1-1, y una decisión incorrecta del colegiado, al no pitar una mano clara de Mario Suárez, volvían a dejar todo a cero. Todo para el final. Goles: 1-0 James Rodríguez (81’) 2-0 Raúl García (88’)