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CATALUÑA

La vicepresidenta catalana avisa que la consulta podría aplazarse

Por Fernando GarcíaTiempo de lectura2 min
España12-08-2014

Una nueva situación planea sobre el proceso independentista catalán. La vicepresidenta del Gobierno de la Generalitat, Joana Ortega, ha admitido la posibilidad de que el referéndum independentista se retrase más allá del 9 de noviembre. El aplazamiento tendría lugar si el Tribunal Constitucional deja en suspenso la ley catalana de consultas. El apoyo popular también parece haberse resentido de los recientes escándalos como el de Jordi Pujol, ya que este año se han inscrito un 76% de ciudadanos menos a la manifestación de la Diada.

La representante de Unió Democràtica ha sido la primera miembro del Ejecutivo que ha planteado esta situación. El posible aplazamiento ha distanciado a CiU de su socio en el proceso independentista, Esquerra Republicana, quien dejaría de apoyar al Gobierno de Artur Mas si no se celebrase la consulta. Las declaraciones de Ortega han sido tomadas como un “suicidio de CiU”. Joana Ortega ya había manifestado con anterioridad que solo avalaría la consulta si se ejecutaba dentro de la legalidad. Pero ahora ha matizado que el proceso debe ser “impecable”. Sin embargo, la vicepresidenta lo vería como un aplazamiento, no como una renuncia: “Yo trabajo por este 9 de noviembre, y si no, habrá otro 9 de noviembre (...) No le puedo decir si será en febrero, pero un recurso no mata nada, lo aplaza. No mata el ansia de los catalanes de votar”. Esquerra Republicana tomaría un aplazamiento como una traición. Así lo ha manifestado su portavoz en el Congreso, Alfred Bosch, quien afirmó que sería “un engaño al pueblo catalán. Ya tenemos uno. ¿Para qué queremos otro 9 de noviembre? ¿Qué cambiará?”. Desde la otra parte de CiU, la facción de Artur Mas, Convergència no se ha manifestado sobre las opiniones de su socia de Gobierno. Esta situación no deja de evidenciar el distanciamiento entre el grupo del presidente de la Generalitat, y Unió, que con la dimisión primero de Duran i Lleida y el escandalo de Jordi Pujol parece colocar en la cuerda floja la unión de ambos grupos. La manifestación de la Diada pierde apoyos La Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, organizaciones que gestionan la manifestación de la Diada, han aumentado los llamamientos a inscribirse en la concentración tras la disminución de las inscripciones con respecto al año pasado en más de un 76%. A estas fechas, en el 2013 había apuntadas 300.000 personas, frente a las 70.000 que se registran actualmente. Los actos del año pasado consistieron en una reunión en la Gran Vía y la Diagonal de Barcelona el 11 de septiembre, día de la Diada. La cantidad de gente que se manifestó fue considerada como un éxito para los partidarios de la independencia. Sin embargo, la menor cantidad de inscripciones actuales no ha sido considerada por los organizadores como una menor implicación de la ciudadanía. Para ANC la variación se debe a que las listas se abrieron dos semanas más tarde que en 2013. Nuevamente la ANC quiere simbolizar con el dibujo de la manifestación, una V de “voluntad de votar” que llene las principales calles de la Ciudad Condal. Para ello serían necesarias casi un millón de personas, cifra que actualmente se antoja como difícil de conseguir. Por ello, la asociación ha instado a sus simpatizantes a que usen las redes sociales para aumentar la participación.