TURQUÍA
Erdogan, nuevo presidente de Turquía con mayoría absoluta
Por Sergio Castilla
3 min
Internacional11-08-2014
El hombre que polariza a la sociedad de Turquía podría asumir más poder que nunca. Las elecciones presidenciales turcas de este domingo han dado como vencedor al primer ministro Recep Tayyip Erdogan, que obtuvo el 51,8 por ciento de los votos. Su rival más cercano, Ekmeleddin Ihsanoglu, alcanzó el 38,5 por ciento y el activista kurdo Selahattin Demirtas, el 9,8 por ciento. De este modo, Erdogan evita la segunda vuelta al haber obtenido mayoría absoluta y se convertirá oficialmente en el duodécimo presidente de la República Turca.
Los más de 39 millones de turcos que votaron este domingo eligieron a Erdogan como nuevo presidente. El hasta ahora primer ministro deberá renunciar a tal cargo y al de miembro del Partido para la Justicia y el Desarrollo (AKP, en turco), ya que la presidencia se entiende como neutral y no partidista. Con esta victoria, Erdogan sucederá al presidente saliente Abdulah Gül para un mandato de cinco años. Unos 53 millones de personas estaban llamados a las urnas para votar, por primera vez, a su presidente, de los que lo hicieron un 74 por ciento según informaron medios estatales. Los comicios, en términos generales, han contado con el visto bueno de los observadores internacionales pero también han sido el objeto de las críticas de los observadores debido a los vacíos legales y problemas organizativos, entre otros, la impresión 20 millones de papeletas más de las necesarias. El único incidente ha tenido lugar en la provincia de Osmaniye, al sur del país, donde una persona ha muerto al ser tiroteada mientras votaba. Muchos temen que esta elección directa de Erdogan como nuevo presidente le sea el pretexto ideal para aumentar más su poder e influencia sobre la vida política en Turquía. Antes del inicio oficial de la campaña, Erdogan había dejado claro que él no sería un jefe de Estado poco más que simbólico, como sí lo fueron los anteriores. También ha insistido en que precisamente la elección por voto directo popular le daría una mayor legitimidad y capacidad para intervenir como jefe de Estado en la vida política del país. En este sentido, el hasta ahora primer ministro turco ya anunció su intención de elaborar una nueva Constitución y dejó claro que como presidente utilizaría al máximo las competencias que le permite la Constitución actual. Erdogan no ha ocultado su deseo de seguir en el poder al menos hasta 2023, cuando se conmemora el centenario de la fundación de la República Turca, y con Turquía, ha prometido, entre las diez mayores economías del planeta. Como consecuencia de la elección, el país tendrá también este mes un nuevo jefe del Ejecutivo, el primer relevo en 11 años de Gobierno. Erdogan ha ganado todas las elecciones desde 2002, incluidas las locales del pasado marzo, en las que supo sobreponerse al escándalo de corrupción que forzó la dimisión de cuatro de sus ministros tres meses antes. Sus primeros años de mandato le granjearon una enorme popularidad, ya que se le atribuye el mérito de asentar la democracia e impulsar el desarrollo económico en Turquía. Sin embargo, en la actualidad se ha convertido en una figura que suscita división en la sociedad turca. Las manifestaciones masivas en su contra que han tenido lugar en los últimos 15 meses así lo reflejan. Mientras goza de la simpatía de la mitad del país, otra gran parte reniega de su cada vez mayor autoritarismo y de querer imponer su particular visión conservadora a toda la sociedad. Tras conocerse los resultados, Erdogan se ha comprometido en su discurso a abanderar "un nuevo período de reconciliación social" en el país. "Aquí no hay perdedores. El único derrotado ha sido el statu quo" ha proclamado ante miles de simpatizantes en Ankara. "Voy a iniciar una nueva era de reconciliación social y a dejar atrás todas las disputas de la Vieja Turquía", ha asegurado. Ihsanoglu, el principal candidato opositor, denunció al diario Hürriyet que algunos votantes fotografiaron sus papeletas, tras sellarlas, supuestamente para conseguir los favores del candidato al que votaron. Anunció que interpondrá una denuncia por estas prácticas y calificó la campaña electoral de "injusta y "desproporcionada", por el fácil acceso de Erdogan a los recursos estatales y la cobertura mediática. No obstante, tras conocerse los resultados, el que fuera director general de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) ha reconocido el resultado y felicitado al vencedor, además de expresar su agradecimiento a todos los que han apoyado su candidatura. Tras destacar que un apoyo cercano al 40 por ciento "es una cifra muy significativa", ha recalcado que "es una respuesta a los que hace un mes, cuando se inició la campaña, dijeron que nadie conocía a Ihsanoglu", en referencia al propio Erdogan.