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UCRANIA

La oposición continúa su lucha pese a los cambios de Yanukóvich

Por Selene PisabarroTiempo de lectura3 min
Internacional26-01-2014

Kiev se ha convertido en un verdadero campo de batalla con un balance oficial de cinco muertos –aunque los opositores denuncian que son siete- y más de 300 heridos. Las protestas contra el Gobierno no han cesado desde el 24 de noviembre, tres días después de que el Ejecutivo se negara a suscribir el acuerdo de Asociación y Libre Comercio con la Unión Europea, lo que ha deteriorado la tensión entre Occidente y Rusia. La capital ucraniana levanta barricadas contra los agentes antidisturbios, que intentan frenar su avance.

Las protestas se reanudaron el pasado miércoles junto a la sede del Gobierno tras una aparente calma. Sin embargo, los petardos y cócteles molotov que arrojaban los manifestantes caían a unos pocos metros de las fuerzas policiales. Como respuesta, los antidisturbios lanzaron gases lacrimógenos para disuadir a quienes se dirigían hacia ellos con hierros y palos. Una verdadera batalla campal que no cesará hasta que el presidente de Ucrania, Víktor Yanukóvich, y la oposición acerquen posturas. Por el momento no va a suceder ya que, a pesar de que los diputados oficialistas y comunistas de la región de Lugansk lo han pedido, Yanukóvich se ha negado a implantar el estado de excepción. Asimismo, la ONG Human Rights Watch (HRW) ha denunciado que uno de los líderes de las protestas se encuentra desaparecido desde el 22 de enero, lo que supone la cuarta desaparición de activistas. Los opositores descubrieron este sábado un edificio –la Casa de Ucrania- en el que se ocultaban alrededor de 200 agentes antidisturbios, cerca de la llamada “zona rebelde”, repleta de barricadas. El plan que debían llevar a cabo era atacar por la retaguardia las trincheras cercanas para frenarlas y evitar que avanzaran hacia el parlamento. Los alrededores del edificio se han plagado multitud de personas con bombas incendiarias y fuegos artificiales. Ante la tensión que se ha vivido, algunos manifestantes se han acercado a los policías para advertirles de que no les iban a atacar pero que se fueran. Seis horas después abandonaron el lugar sin incidencias y ayudados por el líder opositor y ex boxeador, Vitaly Klitchko, a quien Yanukóvich le ofreció el puesto de vice primer ministro, pero rechazó. En la otra cara de la moneda, la ex primera ministra y líder opositora Yulia Timoshenko, que está encarcelada por haber firmado unos acuerdos gravosos de importación de gas a Rusia. La Unión Europea ha pedido su liberación –entre otros requisitos- para poder suscribir el acuerdo con Ucrania, a lo que se negó Yanukóvich. Ha afirmado que el líder se ha convertido en un asesino y no debe continuar dirigiendo el país, por lo que ha instado a los ciudadanos a que se subleven para “no dejarse matar”. La oposición ucraniana ha decidido que continuará luchando pese a las concesiones de Yanukóvich. Klitschkoa afirmó que, aunque el presidente ha cumplido muchas de las necesidades de la población, no cesarán en la lucha. Esto también lo pensó el nacionalista Oleg Tiagnybok y Arseniy Yatsenyuk –a quien ofrecieron ser jefe de gobierno-, advirtió de que no se cree nada de lo que se ha prometido. Ante tal situación, el arzobispo de la Iglesia Greco-Católica de Ucrania, Sviatoslav Sheychuk, se ha ofrecido como mediador entre ambos bandos para evitar una guerra civil y alcanzar la paz. También el resto de las confesiones que conviven en el país, piden un diálogo firme para evitar los extremos a los que se ha llegado. Los representantes de las iglesias ucranianas ya han dado un paso hacia adelante cuando este viernes se reunieron con Yanukóvich y en los próximos días lo harán con los opositores.