OPEN DE AUSTRALIA
Nadal pierde la final con Wawrinka
Por Rubén Gallardo
2 min
Deportes26-01-2014
En la final del Open de Australia Nadal no pudo contra sus dos rivales. Uno, el suizo, que se corona campeón del primer Grand Slam del año. El otro, las lesiones, primero fue una herida en la mano que arrastraba desde octavos y después, ya en la final, problemas en la espalda. Al final el español aunque se distancia de Djokovic en el ranking mundial, se queda con la miel en los labios a costa de su rival. Wawrinka supera a Federer, se coloca como tercero en el ranking y es el mejor tenista suizo del momento. Al final 3-6, 2-6, 6-3 y 3-6 y la victoria para el suizo.
La final empezaba arrolladora. Wawrinka en su plenitud física apuntaba con su saque a los más de 200 kilómetros por hora y dificultaba el resto de Nadal. La herida del español en la mano todavía no había cerrado del todo y las curas aunque evitaban su dolor, no la hacían desaparecer. El primer set fue un paseo para Wawrinka que aprovechaba el tenis defensivo de su rival para romper su servicio en dos ocasiones y dejar sentenciada así la primera manga del Grand Slam. La segunda empezaba más o menos como acababa la segunda, el español empezaba el set con su servicio y Wawrinka sin ninguna dificultad le hacía un break. Entonces Nadal hizo saber que tenía solencias en la espalda y tuvo que retirarse momentáneamente a los vestuarios para ser atendido. La final estaba en su parón y esto había sentado a Wawrinka bastante mal y así se lo hacía saber a los árbitros. La final parecía estar muy de cara para el suizo y lo que se preveía un gran duelo estaba dejando mucho que desear. Pero la decepción no quedaba ahí y como bien es sabido, las desgracias no vienen solas. Entonces saltó Nadal a jugar en unas condiciones muy cuestionables y el set cayó hacia el lado del suizo con un rival inoperante y defensivo. Entonces llegaba la sorpresa. El suizo comenzaba a encadenar errores no forzados y el Ave Fénix parecía resurgir de sus cenizas con la bandera española. Nadal sacaba a relucir su juego y se llevaba el set que hacía creer a los seguidores del tenis lo increíble, esa palabra que nos hemos tenido que tragar tantas veces por culpa de Nadal. Recortaba las distancias que había perdido pese a estar mermado físicamente. Y cuando a la palabra increíble le empezábamos a quitar letras, la realidad nos devolvió los pies al suelo de un duro golpe. Los contrabreaks del suizo acababn con las pocas esperanzas que quedaban de que Nadal igualase a Pete Sampreas y se convirtiese en el tercer tenista de la historia que gana al menos dos veces cada Grand Slam. La historia sigue esperando a Nadal pero hoy no era su día y sí el de Wawrinka que se corona en un grande después de realizar un magnífico torneo y dar cuenta de los dos mejores tenistas del mundo, los dos únicos que le superan en el ranking de la Asociación de Tenis Profesional (ATP), Nadal y Djokovic. Es uno de los mejores momentos de su carrera cuando el año no hace más que empezar. Los seguidores de Nadal pueden disfrutar de aventajar a Djokovic un poquito más tras el Open de Australia, de momento nadie arrebata al mallorquín un número uno bien consolidado.