OPEN DE AUSTRALIA
Nadal se cita con Wawrinka en la final
Por Rubén Gallardo
2 min
Deportes24-01-2014
El español y número uno del mundo se planta en la final del primer grande del año 2014 tras realizar su mejor partido del torneo. Federer no fue rival para un Nadal que parece que cuando está mermado es más peligroso que nunca. Con la mano dolorida, no cedió ni un solo set ante el suizo que vio como de nuevo Nadal truncaba sus esperanzas en un Grand Slam. Wawrinka ya espera en la final tras su victoria ante Berdych y con la moral por las nubes después de eliminar a Djokovic.
Dos de los mejores tenistas de los últimos tiempos se cruzaban irremediablemente en las semifinales del Open de Australia. Bien es cierto que las circunstancias de uno y otro ni si quiera se asemejan. Federer encara poco a poco el final de su carrera y Nadal mejora y sorprender año tras año. Murray no fue rival para Federer y Dimitrov complicó en exceso la vida del español. Pero una semifinal es otra historia. Desde el primer momento en que su fisioterapeuta le curaba la mano, se veía en la mirada de Nadal la mirada de un lobo herido. Alguien tenía que pagar la furia del mallorquín y esta vez le tocó al suizo de semblante de hielo. El partido lo marcaron los errores no forzados de uno y otro. Federer duplicó los errores de Nada. Solo el primer set dio síntomas de que pudiese ser un partido disputado. En él la igualdad de fuerzas se hizo algo más visible, pero a la hora de llegar al segundo y el tercero, Nadal puso sus dotes a relucir y su luz apagó la de su rival hasta que la bombilla acabó por explotar. Parece que se sentía sobre la pista el rezo de Wawrinka, lo que no se sabe bien es si el rezo era para que Nadal perdiese o si para que la herida de su mano no cerrase y al menos así pudiera haber algo de igualdad. El caso es que Nadal se muestra en un estado de forma envidiable y sus tiros cruzdos acabaron por matar a un rival que tan pronto se agrandó con Murray como se hundió con Nadal. Con la figura de Djokovic fuera del torneo la única piedra que le queda a Nadal es vencer al otro suizo. Wawrinka fue testigo del 7-6 (4), 6-3 y 6-3 que le deparó un rival para la final del torneo. El saque del otro suizo, acabó con Berdych en la otra semifinal al igual que pasara con Djokovic. En el duelo personal entre ambos en realidad no hay duele. De 12 enfrentamientos, Nadal ha vencido todos sus encuentros con su rival para la final y viendo el estado de forma del mallorquín nada hace pensar que no sea el gran favorito. También si se tiene en cuaneta que ni si quiera ha perdido contra él ni un solo set. Pero las finales hay que jugarlas para acabar ganándolas y de momento toca el periodo de descanso antes de la gran cita. El Open de Australia está disfrutando de un chico que llegó al tenis como uno más y que se está haciendo hueco entre los mejores de la historia. Otro Grand Slam le consolidaría como número uno del tenis mundial pero sobre todo acercaría más al español al record de Federer de tenista con más grandes títulos conseguidos en la historia. Esperemos que nos depara esta final y después empecemos a hacer números.