ARTE
Las Furias toman el Museo del Prado
Por Cristina González
3 min
Cultura20-01-2014
Todo el mundo conoce el significado de la palabra “furia”, pero, ¿Qué son las Furias? En España se denominan así a los cuatro personajes mitológicos condenados al infierno y a convivir con Hades, el dios del mal, por haber desafiado a las divinidades bondadosas. Estos son Sísifo, que fue obligado a cargar toda la eternidad con una gran piedra, Tándalo, a quién los alimentos no le proporcionaban nutriente alguno, Ticio, cuyo hígado era progresivamente devorado por un buitre e Ixion, que recibió el escarmiento de dar vueltas continuamente a través de una rueda gigante. Esto es todo lo que la mitología explica sobre estas criaturas, si bien el arte puede arrojar algo más de luz.
Las Furias entraron en este terreno gracias a María de Hungría, quien en 1548 encargó a Tiziano un cuadro con ellas como protagonistas para su palacio de Binche, en la periferia de Bruselas. Su propósito era representar a los cuatro príncipes alemanes que se habían levantado en insurrección contra su hermano, el emperador Carlos V, y que habían resultado vencidos en la Batalla de Muhlberg. Realmente las llamadas Furias eran especies de musas femeninas guardianas, encargadas de que todos aquellos héroes que burlasen a las autoridades celestiales pagasen sus penas debidamente, representaban las ansías de venganza. En España se dio esta denominación a las pinturas confeccionadas por Tiziano. Esta temática pictórica tuvo un inmenso éxito durante bastante tiempo, ya que los jefes del poder las veían como una perfecta alegoría del poder político y los artistas lo interpretaban como un reto para sus carreras profesionales, la forma de demostrarse sus destrezas con el pincel. Se trataba generalmente de representar hombres casi gigantes e incluso deformados y desnudos en poses inverosímiles. Precisamente estos trabajos eran los que presentaban los maestros del pincel en las distintas cortes para que los contratasen reyes y personajes ilustres. Más tarde las Furias pasaron a encarnar los apuros que atravesaba Europa en aquel entonteces e incluso el dolor humano. Precisamente en este contexto se enmarca la exposición del mismo nombre en el Museo del Prado, exposición que muestra distintas obras de Ribera, Gregorio Martínez o Rubens, entre otros. La muestra recibe el nombre completo de Las Furias: de Tiziano a Ribera y se prolongará desde el 21 de enero hasta el 4 de mayo. Una colección de 28 trabajos artísticos en distintos soportes confeccionados por pintores de los siglos XVI y XVII, la experiencia más próxima a viajar al infierno para el visitante, según Miguel Zugaza, director del museo. La exposición en sí está compuesta por dos dibujos, entre ellos el más destacado es uno de Miguel Ángel proveniente de la Royal Collection de Londres, ocho grabados, dieciséis pinturas que giran en torno al tema de Laoconte y sus hijos, cuadro traído desde el Museo de Valladolid, hechas por Rubens, Langetti o Glotzius, entre otros más, una medalla y algunos ejemplares de Tiziano y Ribera o El Tizio encadenado de Gregorio Martínez, comprado en 2011. El recorrido se divide en cinco grandes secciones. La primera está dedicada al dibujo de Miguel Ángel anteriormente mencionado y expuesto por primera vez en este país. La segunda sala es un homenaje al encargo de María de Hungría, también tratado antes, una recreación del Gran Salón del palacio de Binche. En una tercera estancia se guardan los cuadros encontrados en Amberes entre los S XVI y XVII como primeros receptores de las Furias. La cuarta reitera la importancia del tema en Italia con Ribera como máximo referente. En último lugar, una pequeña diseminación del tema por ese país, que concluye con Langetti y los “tenebrosi”. En la presentación de la inauguración a los medios de comunicación, Zugaza ha comentado: “Esta exposición es el resultado de un esfuerzo titánico de restauración y trabajo que ha patrocinado la Fundación Amigos del Museo del Prado. Una lección de arte de principio a fin”.