UGT
El secretario general de UGT-A dimite por el bien del sindicato
Por José Manuel Arias
3 min
Economía29-11-2013
El secretario general de UGT en Andalucía, Francisco Fernández Sevilla, dimite de su cargo para no perjudicar a UGT. Dos días antes de su dimisión, declaró que se encontraba tranquilo y cómodo con su labor. Daba la impresión de que, de producirse alguna decisión determinante sobre su futuro, sería aplazada hasta el 9 de enero durante el Comité extraordinario. El Comité ha sido convocado para tratar los escándalos de corrupción que han salido a la luz en la comunidad andaluza.
Al parecer, el secretario general de UGT Cándido Méndez mantuvo una conversación telefónica con Fernández Sevilla en la que éste le comunicó su decisión irrevocable de dimitir. Esta decisión se ha hecho oficial por medio de una carta en la que explica sus motivos. Básicamente, su decisión se fundamenta en que, según su criterio, esta acción beneficiará al sindicato y clarificar el escándalo. La cosa no acaba aquí, pues el Consejo Regional de UGT Andalucía será convocado próximamente para valorar cuál es su verdadera situación y asegurar su correcta actuación. Los errores de Fernández Sevilla los cobrará toda la organización, ya que se ha abierto una investigación para comprobar que no ha habido más implicados. Se trata de una medida preventiva, puesto que no es el único dentro de la organización que cuenta con antecedentes. No es el primer secretario general del sindicato que dimite. Su antecesor, Manuel Pastrana, ya lo hizo el 22 de abril después de que ABC sacase a la luz que utilizó los gastos del sindicato en gastos personales de lujo como hoteles o viajes. Desde ese caso, el número de irregularidades dentro de UGT- A no ha cesado. El falseamiento de facturas ha permitido el pago de hoteles y comidas en restaurantes a cuenta de la Junta de Andalucía. La Junta ha exigido al sindicato que devuelva, como mínimo, 1,8 millones que fueron destinados al fondo del sindicato. Por su parte, UGT ha valorado positivamente esta decisión tomada por Francisco Fernández Sevilla ya que consideran que con su dimisión ha antepuesto los intereses de la empresa a los personales, un comportamiento que han calificado de “generoso” y “responsable”. Por el momento, UGT ya ha devuelto a las arcas públicas 25.000 euros por dos subvenciones que fueron empleadas de forma ilícita. Las denuncias se produjeron una vez que el sindicato presentó un ERE con 159 empleados afectados y 57 trabajadores de forma temporal. Se han analizado hasta 30 expedientes para conocer en que invertían el dinero. Dependiendo de lo que designen los servicios jurídicos, estos expedientes pueden acabar en el Consejo Consultivo de Andalucía o en el juzgado. Estas ayudas estudiadas son de 2009 y 2010, periodo en el que el secretario general era Pastrana y Fernández Sevilla y Federico Fresneda trabajaban para él. Cándido Méndez ha pedido a la federación andaluza que asuma las responsabilidades de esta estafa. El juzgado de la instructora del caso ERE, Mercedes Alaya, ha querido también investigar estos expedientes y conocer cuál fue la fluctuación de los fondos dentro del sindicato. Nuevo sustituto La dimisión de Fernández Sevilla obliga a UGT a buscar un sustituto. Siete meses ha sido el tiempo que ha durado en el cargo y su prestigio ha caído en picado en los cuatro últimos por las facturas falsas. José Ginel, el secretario de comunicación del sindicato, ha garantizado en una rueda de prensa que se buscará a un miembro cualificado de la Ejecutiva para asumir la responsabilidad de Fernández Sevilla y suplir la vacante. Más tarde ha sido preguntado sobre la coincidencia entre la dimisión de Fernández y la reclamación de 1,8 millones de euros a UGT-A por parte de la Junta de Andalucía. Ginel ha subrayado que “UGT-A tiene mucho que decir”, sin embargo no ha querido añadir nada más a su declaración.