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Salud

El virus de la gripe H1N1 supera 10 veces los datos de la OMS

Por José Manuel AriasTiempo de lectura3 min
Sociedad27-11-2013

La OMS financió este estudio contando con informes de 18.449 muertes confirmadas en laboratorios por la pandemia de gripe de hace 4 años. En un principio no había todavía motivo para alertarse, pues la cifra fue considerada baja y poco precisa, basando sus cálculos únicamente en las personas cuyos casos fueron confirmados en laboratorio. No obstante, el nuevo análisis efectuado debido al incremento notable de fallecidos cambia bastante la perspectiva. Hay mucha gente que no se tuvo en cuenta porque no se sometieron a la prueba en el laboratorio de la gripe H1N1.

La revista Plos Medicine ha publicado edición digital el estudio efectuado, por el que han muerto hasta 203.000 personas en todo el mundo por problemas respiratorios. Lone Simonsen, profesora de investigación en el Departamento de Salud de la Universidad George Washington, ha declarado que “este estudio confirma que el virus H1N1 mató a muchas más personas en el mundo de lo que se creía en un principio. Ha añadido que también han descubierto “que la carga de mortalidad de esta pandemia ha recaído principalmente en personas más jóvenes y los que viven en ciertas partes de las Américas”. Ha concluido señalando que “es de vital importancia planificar y prepararse para la próxima vez que emerja un virus pandémico”. El reciente estudio ha perdido credibilidad ante la opinión pública, ya que la diferencia entre el número de muertes confirmadas entre un periodo y otro resulta “excesiva”. Aún con todo, no se puede negar la evidencia de que este virus es bastante peligroso y, aunque no ha producido tantas muertes como la gripe española, si ha supuesto una repercusión importante a nivel mundial. El H1N1 no sólo puede provocar muerte por problemas respiratorios, sino que además puede empeorar los problemas de salud ya existentes en el cuerpo del individuo. Una de las pruebas concluyentes, es que las muertes de personas afectadas por el virus y enfermedades cardiovasculares se elevaron en 2009 a 40.000 aproximadamente. Para la investigación se han obtenido datos semanales de la proliferación de virus y los datos de mortalidad de hasta 21 países, lo que supone una proporción del 35 por ciento de la población mundial. Esta información ha sido de gran utilidad para determinar el número de muertes por causas respiratorias en zonas concretas, repitiendo posteriormente este procedimiento para aplicarlo a las estadísticas en el resto de los países. La principal causa de muerte respiratoria es la neumonía según han confirmado los resultados de este análisis. Otro descubrimiento importante es que entre el 62 y el 85 por ciento de las muertes ocasionadas por el virus H1N1 en 2009 eran menores de 65 años. Estos porcentajes han demostrado que es la gente joven quien está padeciendo enfermedades mayoritariamente, justo al contrario que la gripe estacional, que afecta en mayor medida a la gente de avanzada edad. AMERICA LATINA COMO EPICENTRO DEL H1N1 Las pruebas han determinado que la epidemia ha seguido un patrón regional en la zona de Latinoamérica. Los países que han alcanzado una tasa de mortalidad de hasta 20 veces mayor que el resto son México, Argentina y Brasil. Por otro lado, en la casi toda Europa, Australia y Nueva Zelanda la cifra de víctimas es muy inferior. Los resultados definieron una estimación internacional de la mortalidad, sin embargo, los investigadores de los CDC (Centros para el Control y la Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) plantearon un mapa regional que discrepaba bastante del primero en 2012. Según su criterio, la mortalidad más marcada se encuentra en el continente africano y en el sudeste de Asia, mientras que las tasas más bajas en Europa y América. Para Simosen, está diferencia se debe a que los datos no son suficientes para conocer cómo se desencadenó realmente la pandemia. La experta opina que es necesaria una mayor profundización en la investigación para llegar a una explicación satisfactoria sobre la trayectoria del brote y el motivo por el que unos países se salvaron y otros no. Ocurre lo mismo cada vez que surge un nuevo virus, que puede representar una rápida propagación de un país a otro cobrándose innumerables vidas. Un buen ejemplo es la gripe española, que acabó con más de 50 millones de personas en todo el mundo.