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Irán

Finalizan las negociaciones entre Irán y las seis potencias

Por José Manuel AriasTiempo de lectura3 min
Internacional24-11-2013

El consenso se ha efectuado la madrugada del Domingo 24 de noviembre en Ginebra entre las seis grandes potencias (Alemania, China, Francia, EE.UU, Rusia y Reino Unido) e Irán. El fin de esta reunión era poner fin de una vez a la expansión del programa nuclear, programa que sigue en pie tras casi una década. A cambio, se garantizará una reducción considerable de las sanciones internacionales contra el País. A pesar de que el acuerdo será temporal (seis meses), se estima que mejore las relaciones entre Oriente Próximo y Occidente.

Las reuniones se efectuaron de forma paralela a las negociaciones oficiales en las que otros cinco países se vieron involucrados. templando el ambiente de cara al acuerdo en Ginebra. Los encuentros fueron autorizados por Obama y tuvieron lugar en Omán y otros lugares cercanos entre la Casa Blanca, el Gobierno Iraní y el resto de representantes de cada Estado. Obama pidió a los periodistas que no publicasen ninguna información relativa a las conversaciones mantenidas en estas reuniones secretas para que todo saliese según lo establecido. La exclusividad de la noticia no tardó en desaparecer cuando los medios publicaron que las negociaciones comenzaron hace prácticamente 10 meses en Omán. Hasta cinco reuniones han sido celebradas desde marzo, tres meses antes de la elección del presidente Hassan Rohani. El contrato firmado obliga a Irán a no sobrepasar el enriquecimiento de uranio más allá del 5 por ciento, que es el suficiente para su uso civil. El uranio que ha alcanzado ya un enriquecimiento del 20 por ciento será diluido para evitar que se utilice en la fabricación de armas atómicas. Teherán, la capital iraquí, renuncia a su plan de instalación de centrifugadoras para enriquecer el uranio y a la ampliación de las instalaciones destinadas a ello. De esta manera se frenará la expansión de las plantas nucleares de Fordo y Natanz, permitiendo igualmente inspecciones por parte del OIEA (Organismo Internacional de la Energía Atómica). Los inspectores realizarán controles mucho más exhaustivos y con mayor frecuencia. También podrán revisar los lugares que consideren oportunos para asegurar el cumplimiento del acuerdo de forma plena. El acuerdo supone el regreso de Irán a la escena internacional tras 35 años de marginación por su mala fama adquirida. Las decisiones del presidente Obama han abierto la puerta de Irán al resto del mundo. Ya empieza a vislumbrarse el fin del conflicto que comenzó en 2003 y que ha mantenido las sospechas entre unos y otros durante todo este tiempo. El fin del programa nuclear y la relajación de las sanciones económicas y financieras han evitado cualquier riesgo de intervención militar. Pese a ello, los críticos han mostrado una postura escéptica sobre este compromiso y opinan que el acuerdo no cambia los avances nucleares que haya podido hacer el país ni la dimensión o consecuencias de los mismos en el futuro. Las naciones que más han mostrado su disconformidad han sido Israel y Arabia Saudí, quienes pretendían que el programa nuclear de Irán finalizase por completo por intereses propios. Javad Zarif, el ministro de Asuntos Exteriores iraní declaró que “este es sólo el primer paso”, añadiendo: “Necesitamos trabajar para restablecer la confianza y no en contra como hacíamos hasta ahora. Hay que trabajar sobre una base de igualdad y respeto mutuo”. En cuanto a la verificación de que se cumpla el acuerdo, ha apuntado que será una comisión conjunta quien se encargue de esta tarea. Rohani, el presidente del país se ha mostrado satisfecho con este “compromiso constructivo” y por los “esfuerzos incansables de los equipos de negociación”, que “abrirán nuevos horizontes”. Por su parte, John Kerry, el secretario de Estado norteamericano publicó en twitter un mensaje a favor del acuerdo en Ginebra.