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SIRIA

La oposición siria no acudirá a la conferencia de Ginebra

Por Ana Pascual AsesTiempo de lectura3 min
Internacional30-05-2013

La Coalición Nacional Siria (CNFROS), la principal alianza opositora, ha asegurado que no participará en ninguna conferencia internacional de paz debido a la presencia de combatientes de Irán y de Hizbulá en el país, especialmente después de la ofensiva en la ciudad de Al Quseir. La oposición siria ha manifestado que no conversará con el régimen de Bashar al-Assad, presiente sirio, así como ha exigido su marcha y que las masacres se frenen. Por su parte, el presidente sirio ha asegurado que el régimen ha recibido el primer cargamento de misiles S-300, sofisticados proyectiles que han sido vendidos a Damasco por Moscú, provocando la ira de Tel Aviv, ciudad israelí.

El líder de la CNFROS, Geroge Sabra, ha anunciado durante una rueda de prensa en Estambul que “la Coalición Nacional no va a participar en ninguna conferencia ni cualquier esfuerzo en este sentido ante la invasión de las milicias”. El dirigente ha agregado que tampoco acudirá a ninguna reunión internacional por la paz, haciendo referencia a la conferencia de Ginebra, prevista para junio, para buscar una salida al conflicto y a la que el régimen de al-Assad planea asistir, porque “hablar ahora de soluciones políticas bajo la brutalidad es algo sin sentido” ya que “la vida de los sirios es más importante que las soluciones políticas”, ha concluido. Así mismo, Sabra ha hecho referencia a la situación que vive la ciudad de Quseir, donde el ejército y los rebeldes libran un combate. Con esta declaración los opositores han dejado claro que no acudirán a la cita de la Conferencia auspiciada por Estados Unidos y Rusia, por ello, Rusia, aliada del régimen sirio, ha acusado a la oposición siria de torpedear la conferencia internacional de paz, tras hacerle llegar que exigía un calendario que estipulase la salida de al-Assad como condición para participar en las negociaciones. El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, ha considerado que “esa condición es imposible de cumplir”. En cuanto al suministro de los misiles antiaéreos S-300, el viceministro de Exteriores, Serguéi Riabkov, ha subrayado que “tales pasos son en gran medida un factor de contención para impedir que algunas cabezas calientes de a este conflicto (…) una carácter internacional con participación de fuerzas externas”. El asesor israelí de Seguridad Nacional, Yaakov Admiror, ha indicado que “por lo que hemos escuchado en la reunión, no es un farol. Israel va en serio”, en referencia a un posible ataque contra el sofisticado arsenal en Siria, pero el asesor ha asegurado que Israel evitará en lo posible que estas armas se conviertan en operativas en Siria Así como, ha explicado que la transferencia de misiles rusos no tiene que ver con Israel, sino con la rivalidad entre Rusia y Estados Unidos sobre la resolución de la crisis siria. Fuentes diplomáticas han explicado que Admiror “dijo que Israel no interviene ni desea intervenir en la situación interna siria y actuará sólo cuando la seguridad de los ciudadanos israelíes esté en peligro”, y que el país estudia las declaraciones de al-Assad sobre la llegada de los S-300. Sabra ha insistido a la ONU y a la Liga Árabe a que actúen inmediatamente para detener las masacres, así como ha pedido a la Cruz Roja Internacional y a la Media Luna Roja que se dirijan a Al Quseir para evacuar a los 1.500 heridos atrapados en esa población. Por su parte, el presidente sirio ha reiterado que el régimen participará en la Conferencia de Ginebra, así como ha advertido a Israel de que “el Gobierno sirio no se opondrá a ningún grupo que quiera participar en la guerra para liberar el Golán”. Desde el pasado día 19 de mayo, Al Quseir, localidad al oeste de Siria, es escenario de una ofensiva del régimen de Damasco, apoyado por el grupo chií libanés, contra los rebeldes. El conflicto en Siria se ha cobrado la vida de más de 80.000 personas y ha provocado más de 1,5 millones de desplazados,