VIOLENCIA DE GÉNERO
Becerril pide evitar indultos a condenados por malos tratos
Por Vera Cid
2 min
Sociedad29-05-2013
La Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, cree que se deberían evitar la concesión de indultos a agentes de la autoridad condenados por malos tratos, según se desprende de las conclusiones del informe de 2012 de la Institución, en su condición de Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes (MNP), que ha presentado este martes en el Congreso de los Diputados.
La defensora del Pueblo avisa de que el perdón para estos agentes genera "expectativas de impunidad". El objetivo del MNP es prevenir situaciones que puedan derivar en malos tratos o tortura y su actividad no está directamente relacionada con situaciones personales, sino con la necesidad de mantener el conjunto del sistema de privación de libertad adecuadamente monitorizado. Desde su puesta en marcha en 2010 se han realizado 363 visitas a lugares donde existía privación de libertad. Becerril ha presentado los informes desde el 2010 a 2012. La institución explica que el indulto es una medida de gracia que puede tener la finalidad de corregir una injusticia provocada por la aplicación estricta de la ley, pero sostiene que debería evitarse su concesión para agentes de la autoridad que hayan sido condenados por delitos que suponen un maltrato a personas privadas de libertad. A su juicio, la ejecución de una sentencia en todos sus términos conlleva un poder disuasorio para la comisión de actos similares en un futuro. Becerril, sin citar explícitamente la medida de gracia que en noviembre pasado evitó el encarcelamiento de cuatro mossos d'esquadra que torturaron a un detenido, sí que alertó de que la figura del indulto está pensada para corregir injusticias provocadas por una aplicación estricta de la ley, pero no para evitar la ejecución de sentencias. El Consejo de Ministros trató de evitar en febrero de 2012 el ingreso en prisión de los agentes con la reducción de la pena a dos años de cárcel, pero, ante la reacción de la Audiencia de Barcelona, que aun así ordenó su encarcelamiento, otorgó un segundo indulto que sustituyó el internamiento por una multa de 7.200 euros. La medida de gracia provocó una inédita reacción en la judicatura y dos centenares de magistrados firmaron un manifiesto de repulsa. Entre las conclusiones generales, la Defensora ha recordado la importancia de que los agentes policiales estén siempre debidamente identificados y de que los partes de lesiones se cumplimenten de manera rigurosa. Así, agrega que, en muchas dependencias se observó que los agentes no estaban convenientemente identificados y pone de ejemplo la Ertzaintza.