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LOVE PARADE

Los cuerpos de las españolas serán repatriados el miércoles de Alemania

Por Alejandro SerranoTiempo de lectura3 min
Sociedad27-07-2010

Las víctimas mortales por la estampida en la fiesta de música tecno Love Parade, que tuvo lugar el sábado en la ciudad alemana de Duisburgo, ascendieron a 20, con el fallecimiento de una joven alemana que se encontraba en estado muy grave, según informó este martes la jefa de gobierno del estado federado de Renania del Norte-Westfalia, Hannelore Kraft, en declaraciones al canal ARD.

La españolas Clara Zapater, estudiante de Psicología en la Universidad Autónoma de Barcelona (22 años y natural de Tarragona), y Marta Acosta (21 años, Cambrils), de Traducción e Interpretación en la Rovira i Virgili de Tarragona viajaron a Duisburgo en tren acompañadas de una treintena de estudiantes Erasmus españoles. Tras llegar a la estación, se dirigieron con otros amigos hacia la entrada del recinto del festival. Los compañeros, que aún se encuentran conmocionados y reciben atención psicológica, recuerdan a Clara como una persona "muy abierta y simpática". "Tenía una personalidad muy fuerte. Es de las personas más alegres que he conocido. Siempre tenía la sonrisa en la boca y una vitalidad incansable", explica su amigo Daniel. Marta, según otra de sus compañeras, Yolanda Piedra, era una chica "divertidísima que hablaba muy bien inglés y alemán". "Era amiga de todos, nunca tuvo un problema con nadie", señala, por su parte, Ariadna. "Le gustaba leer, las compras y salir de copas con nosotras. Nunca se perdía las barbacoas que organizábamos", prosigue. Según las primeras investigaciones de la policía de Duisburgo la estampida que ha acabado con la vida de 19 personas y ha dejado más de 300 heridos se desató por la caída de decenas de personas de una escalera de emergencia que no estaba habilitada. Numerosas personas atestaron el único túnel que daba acceso al predio donde se realizaba la fiesta, donde chocaba gente que salía del evento con otra que entraba. Como consecuencia del atasco, algunos asistentes subieron a una estrecha escalera de emergencia no habilitada y otros a una estructura que sostenía un parlante. La investigación prosigue y siguen abiertas las principales preguntas. La principal concierne a las responsabilidades. Desde el sábado se han conocido las numerosas advertencias recibidas por la organización y por el municipio. Se ignoró el riesgo que suponía hacer que la única entrada y la única salida para los cientos de miles de participantes fuera un túnel. Los bomberos de Dortmund, donde se celebró la Loveparade de 2008, advirtieron de que el túnel podía convertirse en una trampa mortal. Las autoridades de Duisburgo les habían pedido asesoría durante la preparación del evento de este año. Ignoraron el aviso. Según estimaciones de los organizadores, la fiesta en la ciudad en el oeste de Alemania atrajo a entre un millón y 1,5 millones de personas, en un escenario que sólo podía albergar a 300.000 Sean exactas o no, los organizadores de ediciones anteriores de la Loveparade daban cifras de participantes millonarias. Al parecer, la organización y las autoridades calcularon que llegarían este año algo menos de un millón de personas. De momento, las cifras exactas siguen siendo un misterio: la organización hablaba el sábado de 1.400.000 personas. La Universitat Rovira i Virgili (URL) de Tarragona y la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) han lamentado las muertes de las dos jóvenes, que estudiaban en sus centros y estaban de Erasmus en Alemania. La universidad tarraconense, en la que estudiaba Filología inglesa Marta Acosta, ha decretado dos días de duelo. El director del Departamento de Estudios Anglogermánicos de la URV, Joaquín Romero, ha explicado que Acosta era una estudiante "brillante", "abierta" y "participativa en clase", que había ido a Alemania porque quería perfeccionar idiomas.