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AUTOMOVILISMO

Jean Todt, el 'heredero' de Max Mosley

Por Roberto J. MadrigalTiempo de lectura4 min
Deportes23-10-2009

El británico Max Mosley, apartado de la reelección por su escándalo por una orgía con prostitutas, se salió con la suya y, tras 16 años en el cargo, su delfín en la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), el francés Jean Todt, de 63 años, fue el elegido para sustituirlo. Lo ha sido en detrimento del ex piloto finlandés Ari Vatanen, cuya intención era limpiar la imagen de la institución para devolverle la credibilidad, dadas las críticas hechas por los errores en la gestión de competiciones como el Mundial de rallies y la recurrencia de los escándalos en la Fórmula 1.

La Asamblea General de la FIA, compuesta por representantes de 224 organizaciones automovilísticas -federaciones, clubes, etcétera- de 125 países, otorgó 135 votos al pequeño Napoleón Todt, mientras que Vatanen se hubo de conformar con 49 sufragios, en tanto que hubo 12 abstenciones. El francés, de 63 años, ha prometido reformar la FIA sin hacer una revolución, sino implantando un sistema transparente de gobierno. Su aval fue la gestión en el equipo Peugeot (1981-1993), con el que logró dos campeonatos del mundo, y sobre todo, su período de 14 años en Ferrari (1993-2006), con la que consiguió nada menos que trece títulos mundiales, seis de pilotos y siete de constructores, en la Fórmula 1. Todt se ha comprometido a nombrar un comisario que dirija cada una de las competiciones, en lugar de que la propia FIA -cuya falta de criterio al enjuiciar incidentes similares ha quedado en evidencia en distintas ocasiones- deba, como hasta ahora, resolver cada litigio. También ha prometido crear un comité de disciplina que investigue los posibles escándalos, así como reforzar el desarrollo local de los deportes de motor por medio de los clubes de automovilismo de cada país. El presidente electo afirma que aún debe “comprender cómo funciona esta gran máquina, muy compleja, para establecer las prioridades. Pero hay que trabajar para unificar la FIA tanto en su aspecto social como en el deportivo". Lo hará con la ayuda de tres vicepresidentes anglosajones: el estadounidense Nick Craw, el neocelandés Brian Gibben y el británico Graham Stoker. Hijo de un médico judío de origen polaco, Todt ha pasado gran de su vida ligado al automóvil, primero como piloto y luego como copiloto, función que desempeñó hasta ganar, en 1981, el título mundial junto con su compatriota Guy Fréquelin -actualmente director del equipo Citroën-, antes de hacerse cargo de la dirección deportiva del equipo Peugeot, con el que ganó los Mundiales de 1985 y 1986. Asimismo, logró cuatro victorias en el rally París-Dakar entre 1987 y 1990, tres de ellas de la mano del finlandés Vatanen, y otros dos triunfos más en las 24 horas de Le Mans. En 1993 saltó a la Fórmula 1 como director de la escudería Ferrari, donde puso las bases para que Michael Schumacher lograra sus cínco campeonatos consecutivos hasta 2004. Por todo ello se situó como uno de los hombres más influyentes de la Fórmula 1. El presidente de la Asociación de Equipos de F1 (FOTA), Luca Cordero di Montezemolo, felicitó a Todt, de quien destaca “su habilidad, dedicación y compromiso". El presidente de Ferrari confía en que Todt ayudará a restablecer un clima de diálogo y colaboración en el gran circo: "La Fórmula 1 se embarca en una nueva fase: todas las partes interesadas deben trabajar juntas con un ojo en el futuro para incrementar la credibilidad y el interés generado por este deporte, abordando los desafíos técnicos y medioambientales pendientes", finalizó el escrito Resignación y crítica "Felicito a Jean, pero la FIA ya es otra cosa", afirmó Vatanen tras conocer el resultado de la votación. "Cuando le gente te dice tres veces que comparten los mismos valores democráticos que tú y luego votan otra cosa es muy decepcionante, no para mí, pero sí para la democracia", afirmó. "Quizá tuvieron miedo de perder la organización de su rally o de su carrera mundial", dijo el finlandés, que considera que la decisión de la asamblea general prueba que “es dificilísimo o incluso imposible cambiar la cultura de la FIA”. El ex campeón del mundo, diputado del Parlamento Europeo desde 1999, había iniciado acciones legales en un tribunal de París el pasado 16 de octubre. Mosley lo había acusado previamente de artimañas ilegales al asegurar que la democracia y la transparencia iban a llegar a la FIA de su mano. “Hablar de cambio, democracia y transparencia parece ser malo y se lo toman como un insulto personal contra toda la gente que ha estado implicada en la FIA antes de las elecciones”, afirmaba Vatanen. Sin embargo, éste retiró la demanda el 20 de octubre, toda vez que llegó a un acuerdo con la FIA para garantizar la transparencia de las elecciones, en la que se estableció la supervisión de un ujier de justicia durante todo el proceso, un área de votación privada con papeletas, optativa, y un turno de palabra de cada candidato ante la asamblea de 15 minutos.