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CATÁSTROFE NATURAL

España no está exenta de sufrir un terremoto como el de Italia

Por Paula LópezTiempo de lectura2 min
Sociedad12-04-2009

Después de lo sucedido en Italia, el miedo a que algo parecido suceda en España está presente. Un terremoto de las mismas características que el de L´Aquila no sería nada nuevo para la Península Ibérica: en los últimos siglos ha habido diez terremotos de intensidades similares o superiores.

La frecuencia de temblores en España es menor que en otros países europeos, como Italia, Grecia o Turquía, pero no está exento de ellos. Las codilleras bética y pirenaica son las zonas con mayor peligrosidad sísmica del país y pueden llegar a producirse terremotos que alcancen una magnitud de más de seis grados en la escala Ritcher. Muchos de los daños acaecidos en Italia se debieron a la mala edificación de las casas, construidas con materiales ahora prohibidos, pero en España existe un problema similar: aunque hay menos terremotos, pueden ser muy parecidos, ya que en las zonas de riesgo existen muchos edificios muy antiguos, construidos antes de que la ley obligase a utilizar materiales más resistentes a los movimientos sísmicos. Otros terremotos cercanos El primer terremoto importante del que se tiene noticia en España data del año 1048 y destruyó la mezquita de Orihuela, y el último de grandes dimensiones (7,3 grados) sucedió en 1969, en Cabo de San Vicente (Portugal) y tuvo graves consecuencias en Huelva. De 1987 a 2003 han ocurrido en España once terremotos con intensidad igual o mayor a cinco grados, de ellos uno de intensidad siete en Adra (Almería) en 1994 y otro de intensidad seis en Murcia en 1999, pero el terremoto documentado más destructivo que ha azotado la Península Ibérica hasta la fecha ha sido el terremoto de Lisboa. El terremoto conocido como el de Lisboa, sucedió el 1 de noviembre de 1755. Se produjeron varios temblores que duraron entre tres y seis minutos y llegó a la intensidad diez en la escala Ritcher. Este terremoto destruyó la mayoría de los edificios de Lisboa, produjo un devastador incendio que arrasó la ciudad y se formó un tsunami que afectó a las costas portuguesas y a la zona del golfo de Cádiz. En España también se registraron muchos daños en Sevilla, con el 6,5 por ciento de las viviendas destruidas, la Giralda afectada y nueve víctimas. En total, el terremoto de Lisboa, junto al tsunami y al incendio provocados a raíz de este, se llevaron la vida de entre 60.000 y 100.000 personas en toda la Península. En España las víctimas mortales ascendieron a más de 1.200 y los daños materiales fueron muy importantes.