TENIS
La defensa del número uno, gran objetivo de Nadal
Por Manuel de Juan
4 min
Deportes11-01-2009
Da comienzo una nueva temporada de tenis y todas las miradas se dirigen a un jugador: Rafael Nadal. El actual número uno mundial se encuentra ante un largo curso en el que más de un rival tratará de arrebatarle su cetro. A los ogros de siempre (Roger Federer y Novak Djokovic), se une toda una tropa de jovenes promesas que se encuentran ante la ocasión de confirmarse como el presente y el futuro de este deporte.
La gran incógnita fundamental de esta nueva temporada ATP que comienza se refiere directamente al español Rafael Nadal: ¿Podrá el nuevo y flamante número uno del mundo, tras desbancar al suizo Roger Federer, mantener su puesto al frente del ranking? Pretendientes a ese trono no van a faltar. Tras un curso fantástico en el que el español logró grandes triunfos, entre los que destacan Roland Garros, Wimbledon y la medalla de oro en los Juegos de Pekín, el recién llegado rey tratará de defender su título de mejor jugador mundial. Una tarea a priori complicada, ya que el balear se mostró como el más constante y regular de todo el circuito y deberá defender muchos puntos desde el mismo inicio de la temporada. Los dos principales rivales de Nadal serán Roger Federer y Novak Djokovic. El helvético, tras cuatro años de reinado ininterrumpido y habiendo conseguido para muchos la consideración de mejor jugador de la historia, se ve ahora un peldaño por debajo de donde acostumbra estar. Después de un mediocre 2008 en el que logró sólo un gran triunfo (el Abierto de Estados Unidos) y cedió su corona, Mr. Perfecto querrá recuperar la primera posición de la lista y lograr uno de los pocos récords que aún no posee: el de mayor número de torneos de Grand Slam ganados. Hoy por hoy tiene trece, a sólo uno de la marca de Pete Sampras. Su primera oportunidad para lograrlo será en el próximo Abierto de Australia, aunque seguramente a Federer no le importaría conseguirlo en otro de sus objetivos pendientes. Ese no es otro que Roland Garros. Tres veces ha llegado a la final y tres veces ha besado la lona ante su gran rival, Rafa Nadal. El polvo rojo de París es la gran asignatura pendiente del Expreso Suizo, el único grande que falta en sus vitrinas y que le convertiría, por número de títulos, en el mejor jugador de todos los tiempos. A todo esto, además, se le debe sumar el recuperar el mando del torneo en el que Federer ha mostrado con mayor dominio que en ningún otro su superioridad. Tras la derrota en la última y épica final de Wimbledon con Nadal, volver a ser el dueño del All England Club es un requisito obligatorio para el actual número dos del mundo. En cuanto al serbio Djokovic, las opciones de número uno parecen algo más complicadas, pues tendría que superar primero al suizo antes de intentar asaltar el puesto del manacorense. Tras una temporada en la que consiguió su primer grande, el Abierto de Australia, además de varios Masters Series (Indian Wells y Roma y la Copa de Maestros) y de tener muy cerca el número dos del ranking, cuando Nadal era su ocupante, Nole deberá comenzar la temporada defendiendo su título en la tierra de los canguros. De no conseguirlo, podría quedar muy descolgado de la lucha por la cabeza de la lista. Además de este excepcional trío de tenistas que hoy en día dominan el circuito por encima del resto, el año pasado surgieron varias figuras nuevas que hacen pensar en que esta temporada podría llevar consigo todo un relevo generacional. La más importante de estas figuras es Andy Murray. El escocés ya era bien conocido en el mundo del tenis, pero aún no había explotado hasta dejar ver la gran calidad que atesora. Dos títulos de Masters Series en Cincinnati y Madrid y la participación en la final del US Open acreditan al británico como la opción más sólida para convertir el terceto de dominadores en un cuarteto. Este año que comienza podrá servirle para confirmarse y para exigir un lugar entre los más ilustres de este deporte. Y detrás de Murray viene todo un grupo de jóvenes jugadores que esta temporada pueden brindar más de una sorpresa. Entre ellos están las dos grandes esperanzas del tenis francés masculino, que lleva ya varios años sin un campeón. Jo-Wilfried Tsonga, finalista en el Open de Australia y campeón en el Masters Series de París, y Gilles Simon, finalista en Madrid, demostraron en el curso pasado que pueden colarse en el grupo de los mejores pese a su juventud. Estos y otros como el argentino Juan Martín del Potro, ganador de varios torneos y finalista de la Copa Davis, y el letón Ernest Gulbis pondrán la emoción en un circuito de tenis que este año augura más cambios y sorpresas que nunca.